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La mítica tipografía Helvética moderniza su diseño por primera vez desde 1989

La Helvética es, en cierto modo, la antítesis de la Comic Sans. Donde la Comic Sans era desprediada, la Helvética era ensalzada como exaltación del buen gusto. Mientras una quedaba reservada para carteles en los lavabos, la otra ascendía al Olimpo de muchas identidades corporativas.

La cosa llegó a un punto en el que mi profesor de diseño en la Universidad recomendaba el uso de lo que el llamaba Helvética Preventiva cuando no sabíamos que tipografía elegir para un trabajo. La Helvética ha estado siempre en el centro de muchos materiales corporativos de compañías como Google, Apple, Netflix o IBM.

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Helvética nació en 1957 del talento de los diseñadores suizos Max Miedinger y Edouard Hoffman, pero su nombre original no era ese. Se llamaba Neue Haas Grotesk. En 1961, la empresa Typeface adquirió los derechos de uso de esa tipografía y la rebautizó con el nombre con el que la conocemos hoy.

Los trazos de la Helvética son un compendio del diseño suizo. Son limpios, elegantes y sobrios. Sin embargo, no son perfectos. Con el tiempo, la tipografía se hizo tan popular que surgieron decenas de variantes a medida que los diseñadores las necesitaban. Esas variantes introdujeron caracteres especiales que no estaban tan bien medidos y pensados como los originales.

En 1982, la empresa Linotype presentó una de las más variantes más populares de la Helvetica. Se llamaba Helvética Neue y estaba destinada a los nuevos soportes digitales desde Internet a las aplicaciones de oficina. Helvetica Neue fue la primera digitalización de la tipografía original, y como trabajo fue un poco chapucero. Al fin y al cabo los requisitos de los usuarios digitales no eran tan estrictos como los de los impresores. La nueva tipografía introdujo pequeñas divergencias en la puntuación y más caracteres que no quedaban bien al unirlos a los otros.

La Helvética comenzó a acusar cierto cansancio y las compañías que la habían catapultado a la fama dejaron de usarla paulatinamente (Google en 2011, Apple en 2013...).

El director de Monotype, Charles Nix ordenó a sus diseñadores actualizar los más de 40.000 caracteres de la tipografía de 62 años para eliminar todos sus pequeños problemas y hacerla otra vez atractiva por el menos 62 años más. El resultado de ese trabajo se llama Helvética Now. A nivel de diseño, Helvetica Now bebe directamente de la Helvética original. Sus creadores han diseñado además varias versiones:

  • Helvética Now Micro: especialmente pensada para mejorar la legibilidad en textos muy pequeños.
  • Helvética Now Display: pensada para igualar el kerning en tamaños muy grandes.
  • Helvética Now Text: pensada para facilitar la lectura en textos muy densos.

En Monotype han trabajado dos años en este rediseño de la tipografía clásica. Se trata de una tipografía de pago, así que no será de esperar que se generalice muy rápido, pero sus creadores confían tanto en sus virtudes que creen que se extenderá como la pólvora. [Monotype vía Wired]

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About the author

Carlos Zahumenszky

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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