Saltar al contenido
io9

La peor película de DiCaprio provocó uno de los grandes ‘feuds’ de Hollywood

Una amistad creativa clave del cine de los 90 se rompió durante una década por una decisión mal gestionada. Danny Boyle y Ewan McGregor dejaron de hablarse tras La playa, una película hoy considerada la peor de Leonardo DiCaprio… y un error del que nadie salió bien parado.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (3)

Hollywood no es ajeno a las amistades intensas ni a los desencuentros prolongados. Entre actores, directores y productores se forjan alianzas creativas que parecen indestructibles, pero basta una mala decisión —o una pésima comunicación— para que todo salte por los aires. Uno de los ejemplos más célebres lo protagonizaron Danny Boyle y Ewan McGregor, cuya relación se rompió durante casi diez años.

Ambos se conocieron en Tumba abierta, la ópera prima de Boyle, y consolidaron una amistad creativa legendaria con Trainspotting. McGregor se convirtió en su actor fetiche y volvió a protagonizar su siguiente película, Una historia diferente, junto a Cameron Diaz. Todo indicaba que aquella alianza estaba destinada a durar.

La película que lo estropeó todo

El conflicto llegó con La playa. Danny Boyle decidió apostar por Leonardo DiCaprio, que acababa de convertirse en la mayor estrella del mundo tras Titanic. La elección no habría sido un problema… si no fuera por cómo se gestionó.

Con los años, ambos reconocieron que McGregor tuvo la impresión de que él sería el protagonista y que Boyle cambió de idea sin explicarlo con claridad. El resultado fue devastador: dejaron de hablarse durante una década.

“No lo manejé bien. Muy, muy mal”, admitió Boyle públicamente años después. “Me sentí avergonzado. No estoy orgulloso de cómo lo hice”. McGregor, por su parte, confesó que no fue tanto por la película como por el golpe personal: sentirse desplazado tras haber sido el protagonista de las tres primeras películas del director.

Diez años de silencio… y una reconciliación tardía

La reconciliación no llegó hasta 2009, cuando McGregor entregó un premio a Boyle en los BAFTA y le dedicó un emotivo discurso. Años más tarde, en T2 Trainspotting (2017), ambos volvieron a trabajar juntos, cerrando definitivamente una herida que nunca debió abrirse.

“Es una vergüenza que no trabajáramos juntos durante tantos años”, reconoció el actor. “Fue un desperdicio”.

Nadie salió ganando (tampoco DiCaprio)

Paradójicamente, el conflicto no benefició a nadie. La playa está considerada hoy una de las peores películas de la carrera de DiCaprio, que recibió críticas tibias y tuvo que pasar varios años demostrando que era mucho más que un ídolo adolescente.

Para Boyle, tampoco fue un triunfo. Aunque el fichaje de DiCaprio infló el presupuesto en más de 50 millones de dólares, el director reconoció que ese gran presupuesto fue precisamente lo que condenó la película. A día de hoy, es la peor valorada de su filmografía en Rotten Tomatoes, con un 21 % de aprobación de la crítica.

Una historia que demuestra que en Hollywood, como en la vida, a veces una mala película puede costarte mucho más que una mala crítica: puede hacerte perder una amistad.

Fuente: SensaCine.

Compartir esta historia

Artículos relacionados