Ya pronto llegará el momento en que la Estación Espacial Internacional (ISS) deba retirarse y caerá en el Océano Pacífico Sur después de atravesar la atmósfera terrestre. Aunque tal vez no se pierda en su totalidad porque Rusia anunció que planea reutilizar su segmento de la ISS para su próxima estación orbital propia.
Con reticencia, Rusia acordó mantener sus cosmonautas a bordo de la ISS hasta 2029, tras lo cual la agencia espacial Roscosmos planea dirigir su atención hacia la Estación Espacial Orbital Rusa, ROSS. La idea inicial era lanzar nuevos módulos a la órbita a partir de 2027, pero en declaraciones oficiales un funcionario ruso reveló un cambio.
En lugar de lanzar siete nuevos módulos a la órbita, Rusia desea mantener sus segmentos, hoy adosados a la ISS, para instalar un hábitat orbital para sus cosmonautas. “El Consejo Científico y Técnico de Roscosmos apoyó la propuesta y aprobó la instalación de una estación orbital rusa como parte del segmento ruso de la ISS como posible escenario principal”, anunció Oleg Orlov, director del Instituto de Problemas Biomédicos de la Academia Rusa de Ciencias.
Nueva idea con las mismas partes
Rusia designó una comisión especial para su concepto revisado de la ROSS y trabaja en esta idea desde hace unos meses, según Orlov. Añadió que la ROSS se separará después del retiro de la ISS en 2030 para adosar nuevos módulos al núcleo después de esa fecha.
El plan original era lanzar el primer módulo de la estación espacial en 2027, seguido de tres módulos para 2030 y otros tres para 2035. Rusia planeaba que su estación espacial fuera habitable en 2029.
El reciente cambio en los planes de la ROSS podría reflejar una decisión necesaria ya que el programa espacial de Rusia sufrió en los últimos años debido a la tensión geopolítica con sus socios espaciales después de invadir Ucrania. Rusia había amenazado con salirse de la ISS después de 2024 para centrarse en la construcción de su propia estación espacial, pero luego los funcionarios de Roscosmos minimizaron esa amenaza y confirmaron que seguirán colaborando en las operaciones de la ISS hasta 2028.
El módulo ruso actualmente no está en las mejores condiciones. En 2019 Roscosmos informó sobre una filtración de aire en su segmento de la ISS, en el vestíbulo llamado PrK que conecta con el puerto que adosa al módulo ruso Zvezda, que la agencia espacial lanzó a la baja órbita terrestre en julio de 2000.
Desde entonces se duplicó la tasa de filtración, de una libra al día a dos. En junio la NASA tuvo que postergar el lanzamiento de la misión privada Axiom 4 a la ISS, debido a una nueva señal de presión en el módulo Zvezda.
La ISS ha estado en funcionamiento durante más de dos décadas, y su hardware soporta las condiciones más duras en el espacio mientras dentro se reproducen las bacterias. El plan de Rusia de reciclar sus viejos segmentos tal vez no esté tomando en cuenta las dificultades de la situación.