La provincia argentina de Santa Cruz lleva meses reforzando su estrategia para posicionarse en la transición energética, y uno de sus proyectos más relevantes acaba de entrar en una fase técnica crucial. La empresa estatal FOMICRUZ S.E., en alianza con la compañía Sophia Energy S.A., retomó las tareas de exploración previstas para el segundo semestre de 2025 dentro del Proyecto Sofía, un avance que coloca a la provincia ante un posible recurso de importancia nacional.
Una etapa clave para medir el verdadero potencial

Las dos compañías están centradas ahora en la fase de cubicación, un proceso que permite determinar con precisión el volumen, la calidad y el valor económico de los depósitos de uranio presentes en el subsuelo. Esta etapa requiere una combinación de muestreos sistemáticos y recolección de datos rigurosos, elementos esenciales para evaluar el potencial real de las áreas conocidas como Meseta Sirven y El Alto.
Además, esta misma metodología abre la puerta a identificar nuevos sectores de interés dentro del territorio provincial, una ventaja estratégica en un contexto global donde los minerales vinculados a la energía limpia han ganado una relevancia inédita.
El trabajo cuenta con la supervisión técnica del geólogo y especialista en minería Eduardo Zappetini, cuya experiencia aporta un nivel adicional de rigor científico y aumenta la fiabilidad de los resultados. Para Santa Cruz, esta línea de trabajo supone un paso firme para diversificar su matriz minera e incorporar recursos considerados estratégicos para el futuro energético del país.
Una prospección que busca ir más allá de lo conocido
Mientras avanza el Proyecto Sofía, FOMICRUZ desarrolla en paralelo una campaña intensiva en otra zona del centro provincial: el Proyecto Caballo Blanco – La Solita, localizado a unos 140 kilómetros al noroeste de Puerto San Julián. Esta iniciativa, en marcha desde septiembre, se centra también en la evaluación del potencial minero mediante equipos y métodos de última generación.
El trabajo de campo incluye geofísica avanzada con espectrómetros de rayos gamma, capaces de detectar concentraciones radioactivas sin perforar el terreno, y un mapeo geológico exhaustivo destinado a delimitar zonas de interés y construir modelos preliminares del subsuelo. A esto se suman muestreos y análisis estratégicos que buscan confirmar la presencia del recurso y su viabilidad económica.
Más allá de confirmar propiedades mineras de la empresa, esta campaña forma parte de una política provincial que pretende anticiparse a la demanda internacional de minerales críticos. El objetivo: generar información geológica fiable, fomentar nuevos proyectos y dinamizar el empleo y el desarrollo regional.
Con una estrategia basada en innovación, prospección científica y sostenibilidad, Santa Cruz se sitúa como una provincia que no solo identifica recursos clave para la transición energética, sino que también apuesta activamente por desarrollarlos. En un escenario global que exige diversificar fuentes de energía y avanzar hacia tecnologías menos dependientes de los combustibles fósiles, la región busca consolidarse como un actor relevante dentro del panorama minero argentino.
[Fuente: TiempoSur]