Durante los años 80 y 90, Mel Gibson fue uno de los nombres más poderosos de Hollywood. Tras alcanzar la fama con Mad Max y consolidarse como héroe de acción en Arma letal, su carrera se expandió hacia el drama y la dirección, culminando con el éxito arrollador de Braveheart, que le valió los Oscar a Mejor película y Mejor director.
En ese contexto de éxito absoluto, Gibson también participó en un proyecto muy distinto, pero igualmente emblemático.
El inesperado vínculo de Mel Gibson con Disney
En 1995, Gibson prestó su voz a John Smith en Pocahontas, una de las grandes apuestas de Walt Disney Pictures durante el llamado Renacimiento de Disney. La película fue un éxito rotundo, recaudando más de 346 millones de dólares en todo el mundo y consolidándose como uno de los títulos clave de una era que incluyó La Bella y la Bestia, Aladdin y El Rey León.
Además de su carisma vocal, Gibson sorprendió mostrando sus habilidades musicales, algo poco habitual en su filmografía de acción.

Una secuela directa a vídeo… y un cambio inesperado
Como ocurrió con muchos éxitos del estudio en aquella década, Pocahontas tuvo una secuela concebida directamente para el mercado doméstico. Pocahontas II: Viaje a un nuevo mundo se estrenó en 1998 sin pasar por salas de cine y con un presupuesto y ambición muy inferiores.
La historia llevaba a Pocahontas a Londres tras recibir la noticia de la supuesta muerte de John Smith, acompañada ahora por John Rolfe, en una trama que buscaba un enfoque más diplomático y menos romántico.
Sin embargo, el cambio más llamativo no estaba en el guion, sino en el reparto.
Donal Gibson, el sustituto casi invisible
En la secuela, John Smith pasó a ser un personaje secundario y, además, ya no fue doblado por Mel Gibson. En su lugar, el estudio recurrió a su hermano menor, Donal Gibson, una solución práctica que pasó casi desapercibida para el gran público.
Pocahontas #animacion
Es una película de Disney con la técnica de animación 2D donde los artistas crean los fotogramas a mano.
Basada en la leyenda de una princesa india del siglo XXVII del pueblo Powhatan. La voz de John Smith es del actor Mel Gibson.#Cine pic.twitter.com/VwD2B2V63W— Rocío Rodríguez (@Rochi35) October 22, 2025
La razón fue sencilla: la agenda de Mel Gibson en los años 90 era frenética y el actor no tenía ningún interés en regresar para un proyecto menor que no se estrenaría en cines. No hubo conflicto creativo ni desacuerdo personal, solo una cuestión de prioridades profesionales.
Un fracaso que el tiempo terminó borrando
El reemplazo de voz no fue el principal problema de Pocahontas II. La película recibió críticas tibias y nunca logró conectar con el público como su predecesora. Como muchas secuelas animadas de bajo presupuesto producidas por Disney en esa época, quedó rápidamente relegada al olvido.
Hoy, el hecho de que Mel Gibson fuera sustituido por su propio hermano se ha convertido en la anécdota más recordada de una secuela que simboliza el final de una etapa: cuando incluso los grandes éxitos del cine de los 90 podían terminar diluyéndose… directamente en el estante del vídeo doméstico.
Fuente: SensaCine.