Si hay una cosa por la que se distinguen las katanas tradicionales es por la pulida y brillante superficie de su hoja. Lo que pocos saben es que ese acabado tan cuidadoso no es casual o una simple cuestión estética. Las katanas lucen tan pulidas por una razón aparentemente contraintuitiva: la ocultación.

Advertisement

El maestro de esgrima japonesa Isao Machii explica la cuesti√≥n en un programa para la televisi√≥n de ese pa√≠s. Las buenas katanas tienen ese brillo como de espejo para poder ocultarlas al enemigo durante un combate. El guerrero simplemente gira la empu√Īadura de la espada unos pocos grados hasta que la hoja refleja el suelo. Ello sirve para dificultar al rival la percepci√≥n de la longitud y posici√≥n reales de la hoja.

En la esgrima europea se emplea una t√©cnica similar m√°s adecuada para las espadas rectas que atacan tanto con la punta como con el filo. Se trata simplemente de orientar la punta de la espada hacia los ojos del enemigo para que este tenga problemas a la hora de predecir hacia donde se mover√° a continuaci√≥n o cu√°l es su alcance en cada momento. [v√≠a ŚíĆť£üšĻÉ„āĶ„Éą]