El bombardeo constante de noticias sobre conflictos, crisis económicas, pandemias y desastres climáticos está cambiando nuestra forma de percibir el mundo. Lisa Feldman Barrett, una de las neurocientíficas más influyentes a nivel mundial, explica que el cerebro, cuyo principal objetivo es mantener el cuerpo vivo y en equilibrio, ajusta constantemente su «presupuesto metabólico».
El cerebro, señala Barrett, se anticipa a lo que va a suceder y organiza los recursos del cuerpo para reaccionar de manera eficiente. Sin embargo, la incertidumbre constante, como la que generan las noticias negativas, desestabiliza ese equilibrio. Al igual que un inversor que no puede predecir el mercado, el cerebro comienza a gastar más energía de lo necesario, afectando a su capacidad de mantener el cuerpo en calma y en óptimo funcionamiento.
Ver noticias negativas mientras comes puede afectar tu metabolismo
En sus estudios, Feldman Barrett ha analizado cómo el cuerpo responde a la sobrecarga informativa. Exponer a personas a un flujo continuo de noticias negativas desencadena una serie de reacciones en el cerebro, activando los circuitos de «lucha o huida», los mismos que regulan el sistema nervioso, el sistema inmunológico y el metabolismo.
«Vimos cambios significativos en la actividad cerebral que se reflejaron en el cuerpo. A pesar de estar en entornos seguros, el solo hecho de procesar información negativa puede desencadenar una tormenta de reacciones electroquímicas», explica la experta. Estas respuestas incluyen un aumento de la frecuencia cardíaca, sudoración en las manos y liberación de cortisol, una hormona relacionada con el estrés.
El problema, según Feldman Barrett, no es solo momentáneo. La exposición continua a este tipo de contenido puede cambiar gradualmente la forma en que vemos el mundo. «Estar inmerso en un mar de negatividad te deja exhausto, con la sensación de que algo malo está por suceder, incluso cuando tu realidad no es tan grave», advierte. Este proceso es lento y acumulativo, lo que hace que sea difícil percibir los cambios en el corto plazo.
Consumir noticias negativas durante las comidas: 104 calorías de más
Una de las revelaciones más interesantes de los estudios de Feldman Barrett es cómo el estrés provocado por las noticias negativas afecta el metabolismo. Según la experta, consumir este tipo de información mientras comemos puede tener un impacto directo en la forma en que nuestro cuerpo procesa los alimentos.
«Cuando experimentamos estrés en las dos horas posteriores a una comida, el cerebro y el cuerpo metabolizan lo que comemos de manera diferente, sumando el equivalente a 104 calorías adicionales a la comida», explica la neurocientífica. Si esto ocurre de manera regular, podría traducirse en un aumento de medio kilo al mes, un efecto preocupante que destaca cómo nuestras emociones pueden influir en nuestro peso y salud física.