Tu semana laboral está llegando a su fin, acabas de comer y poco a poco ves como el cansancio se cierne sobre ti. Comienzas a cabecear y poco a poco te vas quedando dormido. Parece casi algo inevitable, ¿verdad? Pero, y si te dijese que hay un truco muy sencillo —cortesía del neurocientífico Andrew Huberman— que podría ayudarte a mantenerte despierto.
Quizás ya hayas visitado antes el canal de Andrew Huberman, pero si no, te invito a a que lo hagas. Huberman, es un neurocientífico y profesor de neurobiología y oftalmología en la Universidad de Stanford, y en sus vídeos y podcast explica cómo ciertos mecanismos de nuestro cuerpo se relacionan con nuestra salud y con nuestro comportamiento, y cómo podemos aprovecharnos de ellos en nuestro beneficio. Así es como llegamos al truco de hoy.
Imagina que estás en clase, explica Huberman. Hace calor, comienzas a sentirte cansado y… ¿Qué ocurre? Empiezas a cerrar poco a poco los párpados y mover la cabeza hacia abajo. Tu capacidad de alerta y de atención disminuye. La clave está en que ese sistema de alerta está conectado intrínsecamente unido a la posición que tienen tus ojos. Por eso, si mirando hacia abajo y agachando la cabeza nos sentimos más cansados, podemos conseguir el efecto contrario levantando la vista hacia arriba.
https://www.youtube.com/watch?v=gjV-Yrh7mxk
Aunque pueda parecer una tontería, argumenta Huberman, hay algo de ciencia detrás de todo esto. El acto de mirar hacia arriba envía una señal a nuestro cerebro que ayuda a aumentar nuestro nivel de alerta. Si pruebas a abrir bien los ojos y mirar hacia arriba durante unos 10 o 15 segundos, se estimularán los circuitos neuronales conectados con tu tronco encefálico y la norepinefrina comenzará a fluir. Estos mecanismos serán los que te ayuden a estar más despierto y atento.
Puedes utilizar esta lógica también a la hora de trabajar o estudiar. Si colocas la pantalla de tu ordenador o tus apuntes a la altura de tus ojos en vez de por debajo, verás que esta técnica puede ayudarte a mantenerte despierto durante más tiempo. Quizás a ti no te funcione, pero es un truco tan simple que merece la pena probar.