Tal vez pronto surja un nuevo tratamiento para perder peso, porque esta semana Eli Lilly posteó los resultados del primer ensayo a gran escala con su droga combinada experimental, la retatrutida. Todo un éxito.
Retatrutida. Hay que recordar ese nombre. No es fácil, pero como medicación para perder peso está demostrando ser la mejor en los ensayos clínicos. Según la compañía, los que tenían obesidad y osteoartritis de rodilla y utilizaron la retatrutida perdieron en promedio hasta 35 kilos, casi el 30% de su peso de base. Los resultados de la pérdida de peso parecen ser los mejores que se hayan documentado en una medicación para tratar la obesidad, al menos hasta ahora, y prepararían el camino para la aprobación regulatoria de la retatrutida en el futuro cercano.
“Nos alientan los resultados del TRIUMPH-4, que destacan el potente efecto de la retatrutida, agonista triple primer en su clase, contra el peso corporal, el dolor y en favor de la función física”, dijo Kenneth Custer, vicepresidente ejecutivo de Eli Lilly y presidente de Lilly Cardiometabolic Health, en declaraciones de la compañía.
Triple ventaja
Las drogas como la semaglutida (ingrediente activo de Ozempic y Wegovy) han mejorado mucho el tratamiento de la obesidad en los últimos años, ayudando a que las personas pierdan mucho más peso del que perderían con solo dieta y ejercicio. La semaglutida y las medicaciones similares imitan la hormona GLP-1 que tiene un rol importante en la regulación del apetito y el metabolismo. Pero hay otras hormonas relacionadas con el apetito, además de la GLP-1, y algunas compañías y equipos científicos desarrollaron drogas que combinan estas hormonas, buscando una efectividad aún mayor.
La tirzepatida de Eli Lilly (ingrediente activo de Zepbound y Mounjaro) mezcla las hormonas GLP-1 y GIP, por ejemplo. En comparación, la tirzepatida (aprobada en 2022) ha demostrado ser más efectiva que la semaglutida en el tratamiento de la obesidad. La retatrutida eleva la vara un poco más al combinar tres hormonas agonistas: GLP-1, GIP y glucagón.
El ensayo de retarturida TRIUMPH-4 involucró a 445 participantes con obesidad y osteoartritis de rodilla, de los cuales el 84% tenía un índice de masa corporal superior a 35 (criterio de obesidad severa). Se los agrupó al azar, en tres grupos, durante 68 semanas: un grupo se aplicaba un placebo y los otros dos, dosis diferentes y semanales de retartutida.
Para cuando terminó el ensayo, los que habían recibido la dosis más alta perdieron un promedio del 28,4% de su peso inicial, un total de alrededor de 35 kilos. Los que recibieron la dosis más baja perdieron un 26,4% de su peso (y el grupo que recibió el placebo perdió en promedio el 2,1%). Los dos grupos que recibieron el tratamiento también evidenciaron gran mejoría en su función física y dolor de rodillas en comparación con el grupo que recibió el placebo. Además, mejoraron sus factores de riesgo cardiovasculares, como por ejemplo al reducir la tensión sanguínea.
El futuro de la retratruida
La compañía planea publicar los resultados de otros estudios de retatrutida en Fase III en el próximo año. Si no hay complicaciones inesperadas, los resultados de los ensayos llevarían a la casi segura aprobación de la droga por parte de la FDA y otros organismos.
Sin embargo, no hay droga que no tenga efectos colaterales, y la retatrutida no es la excepción. De manera similar a lo que sucede con otras drogas GLP-1, muchos de lo que recibieron la retatrutida tuvieron síntomas gastrointestinales. Aproximadamente el 43% de los que recibieron la dosis más alta informó sentir náuseas, y el 33% dijo tener diarrea. Aunque el perfil de seguridad de la droga parece estar en línea con el de las drogas GLP-1 ya aprobadas, algunos de los participantes dejaron de formar parte del ensayo debido a los efectos adversos de la droga.
Eli Lilly informó que aproximadamente el 18% del grupo de alta dosis abandonó el ensayo, y en el grupo de dosis más baja, la tasa fue del 12%. Hubo gente que dijo que había dejado de usar la droga porque les preocupaba lo que percibieron como “excesiva pérdida de peso”, según la compañía. En el ensayo SELECT de la semaglutida, por ejemplo, la tasa de abandono de los participantes fue de alrededor del 17%.
Los hallazgos sugieren que la retratruida no será para todos. Potencialmente habrá usuarios que no toleren los efectos colaterales o que simplemente no quieran adelgazar tanto. Pero Eli Lilly parece tomarlo en cuenta ya que se centró en personas con obesidad severa y problemas relacionados con el peso como la osteoartritis. Para los grupos de mayor riesgo como estos, la retatrutida por cierto podría convertirse en la droga más prometedora, que quizá lograra igualar la efectividad usual de la cirugía bariátrica.
La retatrutida no es la única droga de nueva generación contra la obesidad que tendremos en el futuro cercano. Pero es probable que sea muy pronto la medicación más potente que se pueda conseguir.