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Ciencia

La verdad incómoda del agua embotellada: el “ingrediente” invisible que podrías beber cada día

Beber agua de botellas de un solo uso podría estar introduciendo en tu organismo partículas invisibles capaces de alterar hormonas, dañar órganos e incluso aumentar el riesgo de cáncer. Un estudio revela que podrías ingerir el equivalente a una tarjeta de crédito en plástico… cada semana.
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El plástico está tan presente en nuestro día a día que, sin darnos cuenta, ha comenzado a formar parte de nuestra dieta. Las botellas de un solo uso, que muchos consideran seguras, pueden ser una de las principales vías por las que ingerimos microplásticos. La ciencia ya advierte: sus efectos sobre la salud pueden ser tan invisibles como peligrosos.

Microplásticos: un enemigo diminuto pero omnipresente

Los microplásticos, partículas de menos de cinco milímetros, provienen de la degradación de plásticos mayores y ya se encuentran en el aire, los alimentos y, sobre todo, en el agua que bebemos. La ONU advierte que la contaminación plástica es una amenaza creciente que requiere medidas urgentes y coordinadas para frenar su avance.

La verdad incómoda del agua embotellada: el “ingrediente” invisible que podrías beber cada día
© FreePik

El agua embotellada, principal vía de consumo

El estudio del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) junto a la Universidad de Newcastle revela que una persona puede ingerir unos cinco gramos de plástico por semana —el peso de una tarjeta de crédito— a través del agua, el aire y ciertos alimentos. El 93% de 259 botellas analizadas en nueve países mostraron presencia de microplásticos, con un promedio de 10,4 partículas por litro, procedentes principalmente del envase y del proceso de embotellado.

Efectos sobre la salud: más que un problema ambiental

La exposición prolongada a microplásticos podría estar vinculada a alteraciones hormonales, problemas de desarrollo, disfunciones reproductivas y un mayor riesgo de cáncer. Compuestos liberados por botellas expuestas al sol —como metilbenceno, alcanos o dodecanal— pueden evaporarse incluso a bajas temperaturas y pasar al agua, multiplicando el riesgo si su consumo es habitual.

La verdad incómoda del agua embotellada: el “ingrediente” invisible que podrías beber cada día
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Otros alimentos en la mira

Además del agua embotellada, los mariscos —especialmente moluscos filtradores—, la sal y algunas cervezas contienen microplásticos. El consumo diario de ciertos mariscos, por ejemplo, podría sumar medio gramo adicional de estas partículas a nuestra dieta.

Una advertencia que no conviene ignorar

La contaminación plástica ya no es un problema lejano confinado a mares y océanos: está entrando en nuestros cuerpos. Reducir el uso de botellas de un solo uso, optar por recipientes reutilizables y exigir controles más estrictos en la producción son pasos clave para frenar una exposición que, de seguir así, solo irá en aumento.

Fuente:Meteored.

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