Durante décadas, el origen de los primeros animales ha sido uno de los grandes enigmas de la biología evolutiva. La escasez de fósiles claros y la simplicidad anatómica de los organismos primitivos han dificultado fijar una fecha precisa. Ahora, un descubrimiento inesperado en esponjas marinas vivas aporta una evidencia química que podría adelantar el nacimiento de los animales en la Tierra en unos 100 millones de años.
Un nuevo orden de esponjas cambia el relato evolutivo
Las esponjas marinas están consideradas, por muchos investigadores, los animales más antiguos del planeta. Sin embargo, su clasificación resulta compleja: carecen de tejidos verdaderos, tienen una estructura muy simple y muchas especies ni siquiera cuentan con un nombre formal.
Un equipo internacional de científicos ha identificado un orden completamente nuevo de esponjas, denominado Vilesida. El hallazgo no solo amplía el árbol genealógico de estos organismos, sino que aporta una clave inesperada para entender cuándo surgieron los animales.
Díaz et al. (2025, 11月, Zoological Journal of the Linnean Society)
「分子系統および豊富な24-イソプロピルコレステロール(24-ipcステロール)により明らかになった,新たな普通海綿類の目,Vilesida」大ニュース!!分子系統により,普通海綿類Demospongiaeの現生新目Vilesidaを設立!! pic.twitter.com/3R9I32jug3
— Hoyaboya (@Hoyaboya11) November 26, 2025
La pista está en las membranas celulares
El descubrimiento se apoya en una característica bioquímica muy concreta. Las especies del orden Vilesida no utilizan colesterol como principal componente de sus membranas celulares, a diferencia de la mayoría de los animales. En su lugar, producen grandes cantidades de 24-isopropilcolesteroles, un tipo de esterol extremadamente raro.
Este detalle resulta crucial porque esos mismos compuestos químicos aparecen fosilizados en rocas del período Ediacárico, con más de 600 millones de años de antigüedad. Durante años, estos esteroides se consideraron los biomarcadores animales más antiguos conocidos, aunque su origen exacto seguía siendo objeto de debate.
Conexión directa con los fósiles más antiguos
La coincidencia entre los esteroles producidos por Vilesida y los biomarcadores hallados en rocas antiguas refuerza una hipótesis audaz: las esponjas primitivas ya existían mucho antes del registro fósil tradicional, y con ellas, los primeros animales.
Según los investigadores, esta evidencia sugiere que el origen del reino animal podría remontarse 100 millones de años antes de lo que se aceptaba hasta ahora. Otros estudios recientes, realizados por parte del mismo equipo, apuntan en la misma dirección, atribuyendo esos esteroles fósiles a esponjas ancestrales.
Díaz et al. (2025, November, Zoological Journal of the Linnean Society)
Vilesida, a new order of demosponges revealed by molecular phylogeny and abundant 24-isopropylcholesterols (24-ipc sterols)https://t.co/aZSIPRdPLG— Hoyaboya (@Hoyaboya11) November 24, 2025
Por qué este hallazgo es tan importante
Este avance no solo ajusta fechas en un calendario evolutivo. Cambia la manera en que entendemos la transición de la vida unicelular a la multicelular, un paso clave en la historia de la Tierra. Si los animales surgieron antes, también lo hicieron las interacciones ecológicas complejas, la depredación y los primeros ecosistemas animales.
Además, demuestra el poder de la química molecular para reconstruir el pasado profundo, incluso cuando los fósiles tradicionales no ofrecen respuestas claras.
Reescribir el origen de los animales
El descubrimiento del orden Vilesida muestra que la historia de la vida todavía guarda sorpresas fundamentales. A veces, no es una nueva excavación la que cambia el relato, sino una molécula microscópica conservada durante cientos de millones de años. Y en este caso, esa molécula apunta a que los animales llegaron a la Tierra mucho antes de lo que creíamos.