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Las gafas VR más pequeñas del mundo permiten descubrir cómo funciona la visión 3D de las mantis

¿Cómo verán las mantis religiosas? Esa
pregunta se la hicieron un grupo de investigadores de la Universidad de
Newcastle en el Reino Unido. ¿Qué hicieron? Desarrollaron las gafas 3D más
pequeñas del planeta, y cuando se las colocaron a las mantis, descubrieron algo
sorprendente
.

Lo cierto es que muchos animales
vertebrados, incluidos los humanos, tienen dos ojos capaces de percibir
estructuras tridimensionales. Lo que no se sabía es que las mantis religiosas
tienen una habilidad totalmente única para ver en 3D. En realidad, el trabajo
recientemente publicado hace referencia a la visión conocida como estereopsis. 

Esta es la forma en que las criaturas con
visión binocular producen una percepción de profundidad cuando se adentran en
el mundo. De esta forma, cada uno de nuestros dos ojos ve el mundo desde una
perspectiva ligeramente diferente: ambos se superponen en una imagen en
nuestros cerebros, y las pequeñas diferencias entre las dos imágenes permiten
un cálculo instantáneo de la distancia (la percepción de profundidad).

Sin embargo, las mantis religiosas, con
sus diminutos cerebros de insectos y enormes ojos saltones, son un caso
especial. No solo son los únicos insectos que tienen estereopsis, sino que en
realidad son los únicos invertebrados con esta capacidad. Es más, los
investigadores consideran que estudiar cómo funcionan sus ojos podría ayudar a
desarrollar ojos robóticos más efectivos.

¿Cómo averiguar la forma en que ven el
mundo? Por ejemplo, construyendo esas gafas 3D en miniatura para colocárselas
en la “cara”. Dicho y hecho. Para probar la percepción de profundidad en las mantis,
el autor principal Vivek Nityananda y su equipo mostraron a los insectos
películas con campos de profundidad ilusorios, utilizando una versión
simplificada de la tecnología que nos permite ver a los humanos películas en 3D
en el cine.

Estas pequeñas gafas se colocaron
suavemente en sus cabezas con una pieza inofensiva (que luego se podía separar)
consistente en cera de abejas. El equipo usó dos tipos de películas: el primero
era un clip de una presa en movimiento que se movía justo en frente
de la mantis. La mantis no solo podía ver a la presa, sino que también
intentaba atraparla.

El segundo tipo de película fue el mismo utilizado
para evaluar la percepción de profundidad en humanos. Cada lado mostraba un
patrón estático de puntos aleatorios, y un parche de puntos se movía hacia
afuera en espiral. En cada lado, el objetivo era indistinguible del patrón de
fondo, solo al observar ambos surgía el movimiento a lo largo del tiempo.

Para comprender los resultados, los investigadores
se basaron en la increíble capacidad humana para la percepción de profundidad
en escenas fijas, incluso cuando nada se mueve. Las mantis, por su parte, no
necesitan usar estereopsis en cosas estáticas, ya que solo atacan presas en
movimiento.

Esto significaba que su percepción de
profundidad solo se enfoca en cosas que están cambiando, y sí, funciona de forma
brillante. Los mantis pudieron ver cambios en las películas que los ojos
humanos eran incapaces de distinguir. “Esta es una forma completamente nueva de
visión 3D, ya que se basa en el cambio en el tiempo en lugar de imágenes
estáticas”, explicaba Nityananda.

Increíble, ya que su forma
de visión está diseñada para responderles si hay presas a la distancia correcta
para atraparlas. A partir de aquí, las posibles aplicaciones son
infinitas, ya que incluso podrían conducir a un procesamiento visual más simple
para los robots del futuro. [ScienceDaily]

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