Algunas partes de España están experimentando este verano la peor sequía que ha visto el país en 1200 años, mientras que el calor extremo se extiende también por gran parte de Europa.
La gravedad de esta sequía se puede atribuir en parte al cambio climático, según compartía un estudio de julio publicado en Nature Geoscience, que explicaba que debido a un aumento en los sistemas de alta presión en invierno se creaban las condiciones ideales para un verano seco. Este clima seco está afectando seriamente el suministro de agua del país: los niveles de los embalses en agosto estaban solo al 36% de su capacidad, como explicaba el gobierno hace un mes, muy por debajo del promedio de la última década que estaba en torno al 60%.
Estas fotos ayudan a entender la cara que tiene la sequía en España en estos momentos, y las implicaciones para sectores clave como el del aceite de oliva.