Hay pocas experiencias cinematográficas comparables a ver una obra maestra en una sala de cine. Pantalla grande, oscuridad total y una atención imposible de replicar en casa. Por eso los reestrenos deberían ser algo habitual, especialmente cuando hablamos de películas que han marcado generaciones enteras. Y si hay un caso en el que esta afirmación se vuelve incuestionable, ese es el del Studio Ghibli.
En el noreste de Sudáfrica, científicos hallaron microbios activos en una formación sellada durante miles de millones de años. El descubrimiento redefine los límites de la vida y apunta directamente a la astrobiología.
Con apenas 18 años y en su primer rodaje profesional, Tom Mankiewicz jamás imaginó que acabaría recibiendo un ultimátum directo de una de las mayores leyendas del cine clásico: John Wayne. Y todo por un pequeño detalle que nada tenía que ver con el cine.
Una tecnología emergente combina escaneo 3D e inteligencia artificial para redefinir cómo se planifican y ejecutan las cirugías cerebrales más delicadas. El avance promete más precisión, menos riesgos y un giro silencioso en procedimientos donde cada fracción de milímetro puede marcar la diferencia.
Lleva camino de convertirse en una de las grandes candidatas al Óscar a Mejor Canción Original, pero Golden no se conforma con premios. La película de animación de Netflix Las Guerreras K-Pop está decidida a seguir colándose en nuestras playlists durante mucho tiempo más, y su tema estrella es buena prueba de ello.
Desde las profundidades del Mediterráneo, un detector registró una partícula imposible cuyo origen sigue siendo un misterio absoluto para la ciencia.
Durante un tiempo, el nombre de Jean-Claude Van Damme fue sinónimo de espectáculo puro. Mucho antes de que su carrera atravesara altibajos, el actor belga vivió una etapa dorada en la que encadenó títulos que definieron el cine de acción de los noventa. Uno de los más potentes —y todavía hoy alucinante— es Blanco humano, una cacería brutal dirigida por un auténtico maestro del género: John Woo.
Un nuevo enfoque científico revela que eventos climáticos aparentemente aislados podrían formar parte de un mismo engranaje global. Tormentas que cambian de rumbo, hielos que desaparecen y regiones que se secan más rápido de lo previsto exponen una dinámica que los modelos actuales aún no logran capturar del todo.
Vivimos un momento extraño como espectadores de series. Nuestras nuevas obsesiones pueden desaparecer durante más de un año antes de regresar con una nueva temporada, y la respuesta natural ha sido refugiarnos en las miniseries: historias cerradas, sin promesas a largo plazo ni cliffhangers eternos. O al menos, eso creíamos.
Las muestras traídas por OSIRIS-REx están revelando un mosaico químico que no se había visto jamás en un asteroide. Azúcares esenciales para el ARN, un material gomoso desconocido en la mineralogía espacial y una inesperada concentración de polvo de supernova están obligando a reescribir cómo se formaron los primeros cuerpos del sistema solar… y qué ingredientes pudieron sembrar la vida.
Estamos acostumbrados a que el cine de acción y suspense nos llegue en cantidades industriales desde Hollywood. Sin embargo, el thriller no es patrimonio exclusivo de la industria estadounidense. En los últimos años, algunos de los títulos más contundentes del género han surgido fuera de ese circuito, utilizando sus códigos para hablar de realidades mucho más incómodas y cercanas de lo que parece.
Hablar solo no es una rareza ni un signo de desequilibrio. La psicología moderna lo observa como una estrategia silenciosa (y poderosa) que muchas personas usan sin notarlo para pensar mejor, recordar más y tomar decisiones con mayor claridad. Detrás de este hábito común se esconde un mecanismo mental sorprendente.
Hubo una época en la que el cine no simulaba mundos: los construía. Antes de la llegada de los efectos digitales, las grandes superproducciones levantaban ciudades enteras con madera, yeso, acero y una dosis descomunal de ambición artística. Pocas películas representan mejor esa era que Metrópolis, la obra maestra de ciencia ficción dirigida por Fritz Lang que, casi cien años después de su estreno, sigue impresionando por la magnitud y el detalle de sus decorados.
Saihanba no siempre fue verde. Durante siglos fue un desierto que amenazaba al norte de China con tormentas de arena cada primavera. Hoy, tras seis décadas de trabajo manual y una de las reforestaciones más ambiciosas jamás intentadas, esa extensión árida se transformó en un bosque que frena al desierto de Hunshandak, protege a Beijing y demuestra que la restauración ambiental a largo plazo sí es posible.
Antes de convertirse en una de las actrices más famosas y mejor pagadas de Hollywood, Sandra Bullock fue poco más que un rostro anecdótico en una película olvidada. Un debut discreto, casi irrelevante, que con el paso de los años sería reutilizado hasta la saciedad cuando su nombre ya llenaba carteles y encabezados.
Equivocarse al recrear una época no es nada nuevo en el cine y la televisión. Ni siquiera las superproducciones más cuidadas están a salvo de anacronismos llamativos. Ahí están ejemplos clásicos como El último samurái, donde aparece una bandera estadounidense incorrecta para el año en que se ambienta la historia, o Regreso al futuro, con Marty McFly tocando Johnny B. Goode en una guitarra que aún no existía. Incluso Lo que el viento se llevó se adelantó casi dos décadas a la popularización de la bombilla eléctrica. Hasta los grandes genios se equivocan.
El murciélago de orejas largas del Turkestán no había sido visto desde 1970. Se creía extinto. Pero una expedición alemana lo redescubrió en una cueva del desierto del Karakum, ofreciendo las primeras imágenes modernas de un mamífero que desafió al tiempo y al cambio climático. El hallazgo podría reescribir la historia de la biodiversidad de Asia Central.
Un estudio liderado por el CENIEH demuestra que el interior peninsular no estuvo vacío hace 36.000 años, como sostenía la teoría dominante. El análisis zooarqueológico del Abrigo de La Malia muestra que grupos de Homo sapiens regresaron durante milenios para cazar y procesar fauna en plena Meseta. La historia de la ocupación humana en Iberia acaba de cambiar.
Un equipo en Papúa Nueva Guinea halló un paisaje extremo donde respiraderos hidrotermales de más de 50 ºC se mezclan con filtraciones frías de metano en un entorno con una presión 130 veces mayor que en la superficie. La vida que prospera allí ofrece pistas únicas sobre cómo podrían funcionar los ecosistemas en lunas como Encélado o Europa.
Un experimento en la Universidad de Innsbruck mostró que un sistema cuántico puede resistir el calentamiento incluso bajo excitación constante. La coherencia cuántica bloqueó la absorción de energía donde la física clásica esperaba desorden.