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Ciencia

Lo que esconden las nuevas nubes de fuego: el inquietante fenómeno que amenaza nuestros veranos

Un tipo de nube cada vez más habitual en los incendios más extremos podría marcar un antes y un después en la lucha contra el fuego. Su presencia no solo empeora los incendios, sino que los convierte en fenómenos impredecibles y mucho más peligrosos. Descubre qué son, cómo se forman y por qué deberían preocuparnos.
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Los incendios forestales ya no son lo que eran. Las olas de calor extremo, sumadas a fenómenos meteorológicos inéditos, están dando lugar a un nuevo tipo de fuego, mucho más destructivo y difícil de controlar. Entre todos los elementos que lo alimentan, uno destaca por su potencia visual y su impacto: las llamadas nubes de fuego, o pirocúmulos. Pero ¿qué son realmente y por qué han empezado a aparecer en nuestro país?


El incendio de Lleida: una señal de alarma

El reciente incendio en la provincia de Lleida ha sido un claro ejemplo de la nueva generación de fuegos que azotan nuestros territorios. En pocos días, arrasó más de 6.500 hectáreas y se cobró dos vidas. Pero lo que más alarmó a los expertos fue la velocidad a la que se propagó: hasta 28 kilómetros por hora, una cifra que hace imposible escapar a pie.

Lo que esconden las nuevas nubes de fuego: el inquietante fenómeno que amenaza nuestros veranos
© EVG Kowalievska – pexels

Este comportamiento extremo ha llevado a clasificarlo como un incendio de “sexta generación”, un término que alude a incendios que superan los límites tradicionales tanto en extensión como en comportamiento. Y en este caso, uno de los factores clave fue la aparición de pirocúmulos.


Qué son los pirocúmulos y por qué son tan peligrosos

Los pirocúmulos, también conocidos como nubes flammagenitus, se forman cuando un fuego de gran intensidad calienta el aire a niveles extremos. Este aire caliente asciende, arrastrando consigo cenizas, gases y partículas hasta formar una nube de enormes dimensiones. En el caso de Lleida, se llegó a detectar una de más de 14 kilómetros de altura.

Este tipo de nubes actúan como verdaderos motores del incendio, ya que alimentan su energía y multiplican su capacidad destructiva. En muchos casos, estas formaciones llegan incluso a generar su propia meteorología: pueden provocar tormentas con lluvias y, aún más preocupante, rayos que a su vez generan nuevos focos de fuego.

Lo que esconden las nuevas nubes de fuego: el inquietante fenómeno que amenaza nuestros veranos
© Pixabay- Pexels

Incendios de sexta generación: una amenaza creciente

Los expertos coinciden en que el aumento de este tipo de fenómenos responde al cambio climático y a las nuevas condiciones del paisaje y la atmósfera. Los incendios de sexta generación no solo queman más terreno, sino que lo hacen de forma impredecible, poniendo en jaque a los servicios de emergencia.

En 2017, un incendio en Pedrógão Grande (Portugal) causó la muerte de 60 personas. Hoy, fenómenos como los pirocúmulos nos indican que esa tragedia podría repetirse, incluso en nuestro país, si no tomamos medidas urgentes para adaptarnos a esta nueva era del fuego.

Fuente: Xataka.

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