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Lo que la ciencia descubrió: Por qué tu mente borra los sueños antes de que puedas recordarlos

Aunque soñamos todas las noches, muchas veces despertamos sin recordar nada. La ciencia ha comenzado a descifrar por qué ocurre este olvido onírico y cómo ciertas personas logran conservar sus sueños. Incluso, hay formas de entrenar el cerebro para no perderlos al despertar.

Despertarse con la sensación de haber soñado pero sin retener ninguna imagen es más común de lo que parece. Aunque todos soñamos cada noche, solo algunos logran recordar esos episodios con claridad. Recientes investigaciones revelan qué ocurre en el cerebro durante el sueño y cómo se puede mejorar la memoria onírica con simples estrategias.

El papel de los microdespertares en la memoria onírica

Por qué tu mente borra los sueños antes de que puedas recordarlos
© Unsplash – Getty.

Según Frontiers in Human Neuroscience, investigadores estudiaron dos grupos de personas: quienes recordaban sueños frecuentemente y quienes no. Ambos grupos durmieron en laboratorio con estímulos auditivos, y se descubrió que los “soñadores frecuentes” experimentaban despertares más prolongados y mayor reactividad cerebral.

Estos microdespertares parecen ser clave. Otro estudio, citado por National Geographic y publicado en Science, explicó que durante la fase REM (sueño con movimientos oculares rápidos), las áreas del cerebro responsables de almacenar recuerdos a largo plazo están inactivas. Es decir, aunque el cerebro genera contenido onírico, si no hay un breve retorno a la consciencia, esos recuerdos se desvanecen.

La investigadora del sueño Deirdre Barrett, de Harvard, sostiene que ese momento inmediato posterior al sueño REM es crítico: la información permanece apenas unos 30 segundos en la memoria de corto plazo. Si el sueño continúa sin interrupción, el contenido se pierde sin pasar al almacenamiento duradero.

Quiénes recuerdan más y cómo entrenarse para lograrlo

Por qué tu mente borra los sueños antes de que puedas recordarlos
© Unsplash – Annie Spratt.

La frecuencia con la que se recuerdan sueños también depende de factores individuales. Según el National Center for Biotechnology Information, las mujeres recuerdan más que los hombres y los jóvenes más que los adultos mayores. Las personas introvertidas o con alta apertura a la experiencia también tienen mayor capacidad de evocación onírica.

Sin embargo, recordar más sueños no es una habilidad estática. La terapeuta Leslie Ellis, autora de A Clinician’s Guide to Dream Therapy, afirma que puede entrenarse. Su consejo es no moverse al despertar y repasar mentalmente cualquier imagen o sensación. Escribirlo enseguida refuerza la memoria. Incluso el solo hecho de proponerse recordar sueños aumenta la probabilidad de lograrlo.

Así, recordar lo que soñamos no es cuestión de suerte, sino de atención, repetición y práctica. Porque aunque los sueños sean efímeros, también pueden convertirse en huellas duraderas si aprendemos a capturarlos justo a tiempo.

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