Saltar al contenido
Ciencia

Lo que nadie te contó sobre dormir con la boca tapada: entre la moda y el peligro

Una tendencia viral respaldada por celebridades promete mejorar el sueño, pero podría esconder riesgos preocupantes. Dormir con la boca tapada gana adeptos en redes sociales, aunque los estudios advierten posibles consecuencias graves. ¿Estamos siguiendo un consejo saludable o cayendo en una trampa peligrosa disfrazada de bienestar?
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

En el mundo del bienestar, muchas modas nacen en redes sociales y rápidamente se viralizan. Una de las más recientes consiste en dormir con la boca tapada para evitar la respiración bucal y así mejorar la calidad del sueño. Aunque la idea puede parecer simple y prometedora, los expertos han comenzado a levantar serias advertencias. ¿Qué dice realmente la ciencia sobre esta práctica en auge?


La promesa de una noche perfecta

Dormir con la boca sellada se ha convertido en un ritual nocturno para muchas personas que buscan mejorar su descanso. Celebridades como Gwyneth Paltrow y Ashley Graham la han promocionado como una herramienta de bienestar capaz de reducir ronquidos, evitar la sequedad bucal e incluso rejuvenecer. Esta práctica se basa en la idea de que respirar exclusivamente por la nariz tiene efectos positivos sobre la calidad del sueño y la salud general.

En redes sociales abundan testimonios de quienes afirman despertar con más energía y menos molestias gracias al uso de cinta adhesiva en los labios. Incluso hay quienes aseguran que esta técnica regula el pH corporal o combate el mal aliento. Sin embargo, la popularidad de esta moda ha superado ampliamente la evidencia científica que la respalda.

Lo que nadie te contó sobre dormir con la boca tapada: entre la moda y el peligro
© yazz davis – Pexels

Entre riesgos reales y estudios poco sólidos

Una revisión reciente de diez estudios publicados anteriormente analizó los efectos de sellar la boca durante el sueño mediante cintas u otros dispositivos como correas mentoneras. Los participantes sumaron un total de 213 personas y los resultados no fueron concluyentes. Solo dos de los trabajos revisados encontraron algún beneficio en personas con apnea del sueño leve.

En cambio, cuatro estudios alertaron sobre un riesgo potencial de asfixia, especialmente en personas con obstrucciones nasales, como tabiques desviados, amígdalas agrandadas o afecciones respiratorias estacionales. En esos casos, tapar la boca podría impedir la entrada adecuada de oxígeno. Incluso se planteó la posibilidad de atragantamiento en caso de vómitos durante el sueño.

El Dr. Brian Rotenberg, otorrinolaringólogo de la Universidad de Western en Ontario, lideró la revisión y advirtió que esta tendencia, si bien promovida como saludable, carece de base científica robusta. “Muchas personas no son candidatas para esta técnica, y en ciertos casos podría poner en peligro su salud”, concluyó.


¿Moda pasajera o práctica que requiere más evidencia?

Pese a las advertencias, los investigadores no descartan del todo la posibilidad de que el vendaje bucal pueda ser útil en contextos muy específicos. Para ello, será necesaria una investigación más rigurosa, con estudios de mayor calidad y población diversa. Hasta entonces, el consejo general es claro: antes de seguir cualquier consejo viral, conviene consultar con un profesional de la salud.

¿Vale la pena correr el riesgo por una moda? La respuesta, al menos por ahora, parece inclinarse hacia la cautela.

Fuente: Infobae.

Compartir esta historia

Artículos relacionados