Los astrónomos midieron con precisión los momentos de comida de un enorme agujero negro que está a casi mil millones de años luz de la Tierra, y esto brinda al equipo el cálculo aproximado de cuándo volverá a comer.
El agujero negro tiene un tamaño de casi 50 millones de veces el de nuestro Sol, y está en el centro de una galaxia a unos 860 millones de años luz de la Tierra. En 2019, el sistema que contiene al agujero negro mostró un brillo veloz, y las observaciones de seguimiento con varios telescopios de la NASA indicaron que el agujero negro se había tragado a una estrella que se había acercado demasiado a su horizonte de eventos, las fauces gravitacionales de las que ni la luz puede escapar.
El evento fue una disrupción de marea, suceso en que un objeto que pasa es destruido por la fuerza de gravedad de un agujero negro. Las disrupciones de marea brillan de repente en el cielo nocturno, en especial a largos de onda de rayos X y ultravioleta, por lo que telescopios como el del Observatorio de RX Chandra pueden detectarlos.
Dos años después el mismo sistema volvió a brillar, indicando que la estrella había sobrevivido al suceso anterior pero que el hambriento agujero negro la estaba despedazando. Los hallazgos del equipo se publicaron el año pasado en The Astrophysical Journal Letters, pero los nuevos datos que tomó el Observatorio de RX Chandra este mes confirman el patrón de comidas del agujero negro.
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“La señal delatora de que el agujero ha terminado con la estrella sería una caída repentina en los rayos X, y eso es exactamente lo que vemos en nuestras observaciones de Chandra del 14 de agosto de 2023”, dijo Dheeraj Pasham, astrofísico del MIT y autor principal de la investigación en un comunicado de la NASA. “Nuestros datos muestran que en agosto del año pasado el agujero negro ya se limpiaba la boca con la servilleta y estaba por levantarse de la mesa”.
Tras ver que el agujero negro consumía la material de la estrella el equipo predijo otra oleada de disrupción de marea en agosto de 2023. Y sucedió lo que predecían. En su trabajo de 2023 el equipo predijo que en marzo de 2025 habrá “otro fulgor subsiguiente”. En el comunicado de hoy, el coautor del estudio Eric Coughlin dijo que si la estrella no ha desaparecido ya, la tercera comida del agujero negro será entre mayo de 2025 y agosto de 2025.
El equipo planea mantenerse atento al evento de disrupción de marea para entender mejor cómo interactúan los agujeros negros con sus entornos. Y por supuesto, anotemos en el calendario esas fechas de 2025, que podrían ser brillantes para los entusiastas de los rayos X.