En plena Segunda Guerra Mundial, Japón construyó los mayores submarinos de su época. Los I-400 podían atravesar el océano transportando tres bombarderos plegables en un hangar hermético y lanzarlos mediante una catapulta. El arma fue diseñada para alcanzar objetivos que parecían imposibles, incluido el canal de Panamá.
Nunca antes, en los tres años que lleva vigente su propio sistema interno de evaluación de riesgos, OpenAI había activado la categoría más alta de peligrosidad en ciberseguridad. Esta semana lo hizo, y no fue por un modelo ya disponible al público, sino por uno que todavía está en desarrollo
Conceptos Plásticos transforma residuos difíciles de reciclar en bloques que encajan entre sí sin el sistema tradicional de mampostería. Una vivienda de unos 40 metros cuadrados llegó a montarse con cuatro personas en cinco días. La tecnología ya salió de Colombia y UNICEF la utilizó para construir escuelas en África.
Fortescue ha comenzado a trasladar 51 palas de 89 metros desde Port Hedland hasta Nullagine, a unos 300 kilómetros de distancia. Allí levantará 17 aerogeneradores de 7,8 MW con torres españolas autoelevables: el buje quedará a 188 metros y la punta de las palas alcanzará unos 279 metros.
El caudal del Danubio ha caído a mínimos históricos y ya obligó a detener uno de los dos reactores de Cernavodă. Para ganar tiempo con el segundo, Rumanía voló una formación rocosa, dragó el cauce y prepara cuatro barcazas cargadas de piedra para desviar agua hacia la central.
Investigadores de ETH Zurich extrajeron una pepita de 450 miligramos y 22 quilates de 20 placas base desechadas. Para conseguirlo utilizaron una esponja fabricada con proteínas procedentes del suero de leche, un residuo de la industria alimentaria capaz de capturar selectivamente el oro presente en la basura electrónica.