Durante años, Atlas fue el robot que hacía aquello que parecía imposible. Corría, saltaba obstáculos, cargaba objetos, hacía parkour y hasta daba volteretas. Eran demostraciones impresionantes, pero seguía faltando una pregunta bastante importante: ¿para qué sirve todo eso cuando sales del laboratorio?
Hyundai y Boston Dynamics quieren empezar a responderla.
Boston Dynamics acaba de inaugurar el Robotics Metaplant Application Center (RMAC) dentro del enorme complejo Hyundai Motor Group Metaplant America, cerca de Savannah, Georgia. Es esencialmente una escuela para robots: allí, varios Atlas están aprendiendo tareas que posteriormente tendrán que realizar dentro de fábricas de automóviles reales.
El primer trabajo de Atlas será sorprendentemente aburrido

No montará un coche completo ni caminará por la fábrica decidiendo qué hacer por su cuenta. La primera tarea elegida por Hyundai es mucho más mundana: clasificar y ordenar piezas para que lleguen a la línea de montaje en la secuencia correcta.
Precisamente ahí está el interés. Una demostración preparada puede repetirse unas pocas veces; una fábrica necesita que el robot haga la misma tarea durante horas, se recupere cuando algo sale mal, reconozca objetos diferentes y pueda trabajar alrededor de personas sin convertirse en un peligro.
En el RMAC, Atlas combina autonomía con aprendizaje por refuerzo y teleoperación. Un trabajador puede controlar al robot mediante realidad virtual, enseñarle movimientos y generar ejemplos con los que posteriormente aprende. Su versión comercial admite precisamente funcionamiento autónomo, teleoperación VR y control mediante tablet.
No es precisamente un robot débil. Atlas mide alrededor de 1,9 metros, alcanza objetos situados hasta a 2,3 metros y está diseñado para levantar de manera repetida cargas de 30 kilos (hasta 50 kilos de forma puntual). También puede detectar personas, cambiar autónomamente su batería y continuar trabajando sin esperar a que alguien lo conecte a un cargador.
Hyundai no quiere unos pocos Atlas. Quiere decenas de miles
El calendario está bastante definido. Hyundai planea introducir Atlas desde 2028 en procesos donde haya demostrado ventajas de seguridad y calidad, comenzando por la secuenciación de piezas. Para 2030 pretende llevarlo al montaje de componentes y, posteriormente, a trabajos repetitivos o que impliquen manipular cargas pesadas.
Pero lo verdaderamente llamativo es la escala. Boston Dynamics asegura que Hyundai Motor Group pretende comenzar desplegando 25.000 Atlas en las fábricas globales de Hyundai y Kia durante los próximos años. Para suministrarlos, el grupo proyecta además una planta estadounidense con capacidad para fabricar 30.000 robots al año.
Nada de esto significa que haya 25.000 humanoides listos para entrar mañana en las cadenas de montaje. Es el objetivo industrial de Hyundai, y antes Atlas tendrá que demostrar que puede hacer de forma fiable algo mucho más difícil que una voltereta: trabajar todos los días.
Y la escuela de robots ya se está quedando pequeña

El RMAC actual es solamente la primera fase. Boston Dynamics planea trasladarlo en 2027 a otro edificio dentro del complejo de Hyundai que será aproximadamente diez veces mayor. Allí podrá entrenar más robots y empezar a experimentar con tareas fuera del automóvil.
La compañía ya mantiene conversaciones para estudiar aplicaciones en sectores como aeroespacial, semiconductores, logística, alimentación y ciencias de la vida. Lo aprendido por un Atlas, además, está pensado para poder distribuirse posteriormente al resto de una flota, una característica fundamental si el objetivo es operar miles de unidades.
Durante mucho tiempo, la carrera de los robots humanoides consistió en demostrar qué máquina podía moverse de la manera más impresionante. Hyundai está intentando cambiar la pregunta. Si sus planes funcionan, lo importante ya no será ver a Atlas dando una voltereta: será que haya miles haciendo el turno de ocho horas sin que nadie les preste demasiada atención.