John Sculley decidió irse de Pepsi a Apple porque Steve Jobs le dijo aquello de «¿quieres vender agua azucarada toda tu vida, o venir conmigo y cambiar el mundo?». Después Sculley despidió a Jobs, pero la frase se le quedó grabada. Ahora quiere cambiar el mundo de nuevo con Obi Worldphone, un nuevo fabricante de smartphones.
El objetivo de Obi es dar un salto de calidad en la gama media de smartphones con Android. ¿Cómo? A través de valores clave en la experiencia de uso como el diseño y una buena cámara. En realidad esto es algo que ya está pasando gracias a Motorola, Huawei y OnePlus entre otros. Así que veamos qué nos ofrecen en concreto sus dos primeros modelos: el SF1 y el SJ1.5, ambos con Android Lollipop personalizado por Obi.
Obi SF1
El SF1 tiene un diseño muy atractivo, sin aristas a los lados como un Lumia de gama alta y con aluminio arriba y abajo. La pantalla está elevada y el frontal recuerda al del iPhone (también las perforaciones del altavoz en el metal). Tiene 5 pulgadas Full HD y el cristal es Gorilla Glass 4. Android Lollipop corre sobre un Snapdragon 615 de 64 bit con ocho núcleos a 1,5 GHz.
La cámara de 13 megapíxeles, con sensor Sony Exmor RS, promete sorprender en el posprocesado y la frontal cuenta con 5 megapíxeles y su propio flash LED. La batería es de 3000 mAh. Hay dos configuraciones: 32 GB de almacenamiento + 3 GB de RAM (que estará disponible por 249 dólares) o 16 GB de almacenamiento + 2 GB de RAM (que costará 199 dólares). El almacenamiento, extensible por microSD.
Obi SJ1.5
El SJ1.5 es más barato (129 dólares), con unas líneas de diseño parecidas, pero más juveniles. Lleva un procesador de MediaTek con cuatro núcleos a 1,3 GHz. La pantalla también es de 5 pulgadas, esta vez con resolución 720p y cristal Gorilla Glass 3. La cámara trasera es de 8 megapíxeles con apertura f 2.2 y la frontal es de 5 megapíxeles. La batería es de 3.000 mAh.
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