C Seed mostró su televisor Micro LED plegable N1 de 137 pulgadas en el CES de este año.
Estados Unidos lleva años alejando sus portaaviones de las zonas más peligrosas del Pacífico para protegerlos del alcance chino. Pero un nuevo estudio militar publicado en China plantea un escenario mucho más inquietante: atacar grupos navales a 3.000 kilómetros mediante una red de sensores, drones, submarinos y misiles coordinados.
Los centros de datos son la infraestructura invisible de la inteligencia artificial, la nube y la vida digital. Pero en varias comunidades de Estados Unidos dejaron de ser invisibles: vecinos denuncian ruido constante, vibraciones, problemas para dormir y caída del valor de sus viviendas, incluso cuando las instalaciones cumplen con la normativa vigente.
Jeff Bezos volvió a defender una de sus ideas más ambiciosas: trasladar industrias contaminantes fuera de la Tierra para preservar el planeta como un gran jardín habitable. La propuesta suena futurista, pero también abre una pregunta incómoda: si la tecnología ensució la Tierra, ¿puede el espacio convertirse en su nuevo vertedero industrial?
Una semana antes de que Elon Musk presentara el satélite AI1 de SpaceX, Pekín aprobó en silencio su Space Computing Industry Innovation Center: una alianza coordinada por el Estado entre fabricantes de cohetes, empresas de chips e instituciones académicas para llevar el procesamiento de IA a órbita. Y China ya tiene satélites haciendo exactamente eso desde mayo de 2025
Noruega acaba de dar un paso decisivo para construir el Stad Ship Tunnel, una obra de ingeniería única: un túnel excavado en roca para que barcos, ferrys y embarcaciones de gran tamaño atraviesen una montaña en lugar de rodear una de las costas más peligrosas del país.
Mientras buena parte de los estadounidenses sigue atrapada entre precios altos, hipotecas caras y miedo a la incertidumbre económica, el mercado de viviendas de lujo vuelve a acelerarse. La razón no está solo en el ladrillo: el boom de la inteligencia artificial está creando una nueva ola de riqueza que ya se siente en el mercado inmobiliario.