La hookah del mundo antiguo tal vez haya sido las pequeñas vasijas egipcias de alabastro.
En un trabajo de investigación publicado en septiembre en el Journal of Eastern Mediterranean Archaeology and Heritage Studies, los investigadores identificaron rastros de opiáceos – compuestos naturales provenientes de las amapolas, como el opio, la morfina y la heroína, en una antigua vasija de alabastro de la Colección Babilonia del Museo Yale Peabody. El equipo argumenta que hasta ahora su trabajo representa la evidencia más clara del uso general del opio en la sociedad del antiguo Egipto.
“Nuestros hallazgos, combinados con los estudios anteriores, indican que el uso del opio era más que esporádico o accidental en las antiguas culturas de Egipto y las tierras del área y que hasta cierto punto, era de consumo diario”, declaró para la Universidad de Yale Andrew Koh, autor principal del trabajo y arqueólogo del Museo Yale Peabody.
Inscripciones multilingües

En la vasija hay inscripciones en cuatro lenguas antiguas: acadio, elamita, persa y egipcio, y se menciona a Jerjes I, rey persa entre los años 486 y 465 a.C., conocido porque invadió Grecia y por las batallas de las Termópilas, Salamina y Platea. Durante ese período Egipto estuvo bajo control persa.
También hay una adenda inscrita en demótico, otra forma de escritura del antiguo Egipto, que indica que la vasija puede contener unos 1.200 mililitros. La vasija mide unos 22 centímetros de alto. Es muy poco frecuente hallar ejemplos intactos de este tipo de vasijas, particularmente de alabastro egipcio y con inscripciones multilingües con referencia a gobernantes persas de la dinastía aqueménida.
Koh y sus colegas analizaron los residuos aromáticos de color marrón oscuro que había dentro de la antigua vasija y encontraron evidencia definitiva, según declararon de noscapina, hidrocotarnina, morfina, tebaína y papaverina, todo lo cual señala al opio. Estos resultados les recuerdan a los investigadores los residuos opiáceos que se hallaron en un grupo de vasijas de alabastro egipcio y en arras chipriotas que había en una tumba del Reino Nuevo (alrededor del 1570 al 1069 a.C.) que pertenecía probablemente a la familia de un mercader, al sur de El Cairo.
Lo notable es que los hallazgos indican que otras vasijas de alabastro similares, como varias de las que se hallaron en la tumba de Tutankamón, podrían haber contenido opiáceos también. Tutankamón fue faraón entre 1333 y 1323 a.C.
¿Era drogón Tutankamón?

“Creemos que es posible, si no probable, que los jarros de alabastro hallados en la tumba del rey Tutankamón contuvieran opio como parte de una antigua tradición de consumo que recién ahora comenzamos a comprender”, explicó Koh.
Cuando el arqueólogo Howard Carter encontró la tumba de Tutankamón en 1922, también encontró muchas vasijas de alabastro egipcio bien preservadas, y muchas contaban un residuo orgánico aromático, pegajoso y de color marrón oscuro. Poco más de una década después, el químico analítico Alfred Lucas concluyó que la mayoría de esos materiales orgánicos no eran ungüentos ni perfumes. Ahora esas vasijas están en el Gran Museo Egipcio de Giza, y no se volvieron a analizar sus residuos orgánicos.
Lo interesante es que Carter había notado marcas de dedos dentro de las vasijas de alabastro, evidencia que indicaba que los antiguos saqueadores habían tratado de robar todo lo que pudieran. Según los investigadores, muchas de las vasijas tenían las mismas sustancias de color marrón que Lucas determinó que no eran perfumes.
Es decir que el contenido de esas vasijas tiene que haber sido valioso. No solo estaba sepultado con un faraón, sino que también lo robaron, dijo Koh. Los pueblos antiguos probablemente no le dieran tanta importancia a ungüentos y perfumes comunes.
Las hookahs del mundo antiguo
Por ahora los investigadores hallaron “firmas químicas de opiáceos en las vasijas de alabastro egipcio que se atribuyen a sociedades de élite de la Mesopotamia y que en el antiguo Egipto se relacionan con circunstancias culturales menos encumbradas». «Es posible que las vasijas fueran marcadores culturales reconocibles del uso del opio en la antigüedad, así como hoy se vincula a las hookahs con el consumo de tabaco aromático. Analizar los contenidos de las vasijas de la tumba del rey Tutankamón ayudaría a saber más sobre el rol del opio en esas sociedades antiguas”, declaró Koh.