En dos conferencias de prensa separadas, el ministro de defensa de Australia, y el CEO de Malaysia Airlines han confirmado las recientes declaraciones del primer ministro Malayo, Najib Razik. En otras palabras, todos asumen ya que el vuelo MH370 está desaparecido, y que no hay supervivientes.

Lo triste de las declaraciones es que nadie tiene aún ningún indicio que ofrezca información sobre el vuelo desaparecido. Lo dan por perdido simplemente porque no hay más opciones ni evidencia alguna que demuestre lo contrario.

La asunción de la pérdida del vuelo es comprensible. Después de tres semanas de búsqueda intensiva no han detectado rastro alguno del avión o de sus ocupantes. Investigadores británicos han analizado la última posición conocida del avión, y la han contrastado con los datos del satélite británico Inmarsat que cubre los corredores aéreos de esa zona. Todos los indicios apuntan a que, si el MH370 mantuvo una velocidad estándar, sencillamente se quedó sin combustible sobre el mar.

Aunque ya se ha asumido lo peor, la búsqueda de los restos del avión siniestrado no se va a detener. Desgraciadamente, el tamaño del área de búsqueda y las habituales malas condiciones del Océano Índico hacen muy difícil que llegue a abrirse un epílogo a este frustrante final. [Malaysian Insider]