Photo: Alex Cranz

No seas yo. Estaba desesperada por un nuevo ordenador portátil que reemplazara a mi agonizante MacBook Pro de 2012 y el último modelo con TouchBar acababa de salir, así que lo compré. Era una nueva línea de diseño y la experiencia con otros productos me decía que comprar la primera generación de un portátil nuevo iba a ser un viaje muy accidentado. Lo hice de todos modos.

Me arrepentí.

El primero ya vino muerto. 2500 dólares por un portátil que no podía pasar treinta segundos sin colgarse. Esperé una semana y me mandaron un reemplazo que funcionaba bien. Hasta que aparecieron marcas del teclado en la pantalla y no pude quitarlas ni con un paño de microfibra, ni con agua, ni con alcohol. Las manchas estaban ahí para quedarse. Hace dos meses, en mitad de una campaña de Civilization VI, la flecha derecha del teclado dejó de funcionar.

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Por último, la semana pasada mi MacBook Pro decidió que no iba a cargarse. No sirvió cambiar de puerto, ni cambiar de cable, ni sostener el portátil cerca de mi cara y susurrarle que por favor se encendiera. El problema, desafortunadamente, era la placa base. Algo dentro del portátil le decía que no consumiera energía de los cargadores USB-C.

No soy la única con ese problema. Tampoco fui la única que tuvo problemas con manchas en la pantalla. Un técnico de la Genius Bar me confirmó que existía un programa de garantía extendida para ese problema. El programa no es visible en el sitio web de soporte de Apple, pero MacRumors ha confirmado que existe.

Sin embargo, el principal problema para la mayoría de los early adopters del MacBook Pro de 2016 no es la placa base ni la pantalla. Es el maldito teclado. Y en ese frente, Apple Insider tiene algo que decir. Un nuevo artículo sugiere que hay un problema de diseño relacionado con el teclado del MacBook Pro de 2016. A veces, las teclas simplemente dejan de funcionar.

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El problema en sí es sorprendentemente simple. En un esfuerzo por incluir tanta tecnología en el portátil como fuera posible, Apple optó por usar teclados que tienen un recorrido mucho más corto para registrar una pulsación de tecla. Esto hace que escribir sea más rápido, tus dedos no tengan que llegar tan lejos, pero a muchos usuarios también les resulta incómodo. (Personalmente, me gusta la sensación). El problema es que no hay mucho margen para el error debajo de las teclas. Si una migaja de pan o una gran cantidad de polvo se acumula bajo alguna tecla, la tecla dejará de funcionar.

Según Apple Insider, este problema ha llevado a un aumento de visitas a los talleres de reparación. El sitio web dice que obtuvo esta información de “varias Genius Bar de Apple en Estados Unidos con los que hemos estado trabajando durante varios años, así como servicios técnicos autorizados por Apple”.

Apple Insider afirma además que en el primer año tras el lanzamiento del MacBook Pro de 2016, 165 de los 1402 “eventos de garantía” o instancias en las que los usuarios llevaron sus dispositivos para recibir un servicio bajo garantía estuvieron relacionadas con el teclado. Eso significa que aproximadamente el 12% de los problemas cubiertos por la garantía tienen que ver con el teclado. Los modelos 2014 y 2015 tenían solo un 6% de eventos de garantía relacionados con el teclado.

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Ciertamente, es una fracción más grande del pastel.

Apple Insider no tiene números completos para el modelo 2017 (lleva fuera menos de un año), pero informa que hasta la fecha el 8% de los eventos de garantía estaban relacionados con el teclado. Una mejora significativa con respecto al modelo de 2016.

Ya en 2017, iFixit notó que el interruptor de tecla había cambiado entre los modelos de 2016 y 2017, y que el modelo más nuevo parecía ser un “interruptor más clásico” con “refuerzo para uso repetido”.

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El modelo de 2017 tampoco está sujeto a los fallos que dieron lugar a una garantía extendida por problemas de batería en el MacBook Pro de 2016. Esto es porque el modelo de 2016, como cada primera generación de un nuevo rediseño, es el conejillo de indias. Una empresa, incluso una tan grande como Apple, no puede resolver todos los problemas antes del envío tan bien como nos gustaría. Por lo tanto, los defectos de diseño y los problemas de los componentes tienden a aparecer más a menudo en la primera iteración de un nuevo diseño y luego se suavizan. El MacBook Pro de 2017 tiene menos problemas con el teclado y no presenta problemas importantes con la batería.

Así que aquí tienes un buen consejo de alguien que acaba de reemplazar completamente su propio MacBook Pro de 2016 (afortunadamente todo fue gratis debido a la garantía extendida para la pantalla). Siempre, siempre, siempre opta por una garantía extendida si vas a ser lo suficientemente tonto como para comprar un dispositivo que acaba de ser rediseñado.

Las cosas se romperán más a menudo. Habrá lágrimas. Te familiarizarás íntimamente con los trucos para obtener reparaciones más baratas (¿sabías que Apple tiene costes de reparación fijo y arreglará cualquier cosa en tu ordenador por $310 o $475 dependiendo del problema?). Además, puedes unirte a 3500 de tus homólogos propietarios y comenzar una petición para la retirada de un dispositivo. Pero si tiene esa garantía extendida, tus dolores de cabeza serán mucho más leves.

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[Apple Insider]