Aunque todo el tiempo hay descubrimientos en galaxias distantes, todavía no lo sabemos todo acerca de nuestra propia Vía Láctea. Por ejemplo, hace décadas que los investigadores detectaron una extraña concentración de rayos gamma cerca del centro de nuestra galaxia, pero no están seguros del origen de esa luz de alta energía.
Un nuevo trabajo de investigación propone una perspectiva totalmente nueva: la luz podría provenir de estrellas de neutrones, como lo han sospechado los astrónomos. Pero si no es así, esta podría ser la “primera evidencia” de la materia oscura, según el trabajo que se publicó recientemente en Physical Review Letters. Debido a la evolución de la Vía Láctea, los investigadores argumentan que el exceso de rayos gamma probablemente surgió por la colisión de partículas de materia oscura.
La materia en cuestión
El Telescopio Espacial Fermi de rayos gamma observó signos de este exceso de rayos gamma en 2009. Desde entonces, se han propuesto diferentes explicaciones al por qué de este fenómeno en la Vía Láctea, desde estrellas con energía a simples errores de instrumentos.
La materia oscura, por otra parte, hace referencia a la masa “faltante” que constituye alrededor del 85% de nuestro universo. Hay numerosas investigaciones, teóricas y experimentales, que han brindado evidencia de su existencia.
Sin embargo, esta materia elusiva – que los científicos proponen que está compuesta de partículas de diferentes clases, en un amplio rango – no interactúa, o casi no lo hace, con nada de lo que podamos ver. La ciencia ha inventado varias formas de buscar indirectamente la materia oscura, pero nadie ha logrado dar con una respuesta definitiva.
“La materia oscura domina el universo y mantiene en su lugar a las galaxias”, dijo en un comunicado Joseph Silk, coautor del estudio y astrofísico de la Universidad Johns Hopkins. “Es de extrema consecuencia y pensamos todo el tiempo en formas en que podríamos detectarla”.
Tal vez sí, o no
No es esta la primera vez que los investigadores sugieren que el exceso de rayos gamma en la Vía Láctea podría tener que ver con la materia oscura. Pero los nuevos hallazgos sí brindan algo de respaldo teórico que resulta prometedor, y el trabajo señala que podría ser vital en la búsqueda de la materia oscura que “se encuentra en una encrucijada, ante la ausencia de resultados de detección directa de cantidad de experimentos”.
Las simulaciones del equipo siguen a la Vía Láctea desde sus orígenes y ponen a prueba diferentes ideas de cómo podría haberse formado el misterioso resplandor de rayos gamma. Las cifras aparentan respaldarlos, si se supone que los rayos gamma provienen de colisiones de partículas de materia oscura “aunque no hay prueba definitiva”, afirman los investigadores.
El modelo funcionó bastante bien para las estrellas de neutrones más antiguas, que giran velozmente y emiten luz. Pero había un pequeño margen de error ya que el equipo debía suponer que la cantidad de fuentes de luz – púlsares de milisegundos – era superior a lo que las observaciones confirman.
Con todo, y dado lo poco que se sabe sobre la materia oscura, los nuevos hallazgos no son concluyentes y los investigadores lo admiten. El equipo planea seguir con sus investigaciones, justo a tiempo para la activación del Telescopio Cherenkov, de nueva generación para observaciones de rayos gamma.
“Es posible que veamos los nuevos datos y confirmemos una teoría en lugar de otra. O tal vez no encontremos nada, en cuyo caso el misterio a resolver será todavía mayor”, dijo Silk.