En plena retirada del teletrabajo por parte de las grandes empresas, la Administración pública ha optado por mantener —e incluso reforzar— este modelo laboral. Mientras que el sector privado apuesta por la vuelta a la oficina, lo público defiende un sistema más flexible, orientado a tareas y con claros beneficios para empleados y estructura administrativa. Veamos por qué el teletrabajo aún sobrevive… y con fuerza.
La empresa privada cierra filas: vuelta masiva a la oficina
Según el informe “La Sociedad Digital en España 2024”, un 69,9 % de los trabajadores del sector privado realiza su labor íntegramente de forma presencial. Solo un 9 % teletrabaja a tiempo completo, y un 21,1 % lo hace de forma híbrida, con varios días presenciales por semana. La flexibilidad que impulsó la pandemia parece ya cosa del pasado para muchas empresas.

La Administración pública resiste… y lidera el cambio
En contraste con esta regresión, la Administración General del Estado mantiene cifras muy superiores de teletrabajo. Actualmente, un 49,15 % de los funcionarios continúa trabajando en remoto, sobre todo bajo un esquema de hasta tres días semanales. Estos datos revelan un enfoque más moderno y adaptado a las necesidades actuales del empleo público.
Un modelo basado en tareas, no en ubicaciones
Un cambio fundamental está en el criterio de aplicación del teletrabajo: ya no depende solo del puesto, sino de si las tareas pueden ejecutarse a distancia. Ejemplos como el Gobierno Vasco lo demuestran, tras pactar con sindicatos la posibilidad de teletrabajar dos días por semana. Esta lógica centrada en la función transforma el trabajo en la Administración.
La brecha normativa entre comunidades
El mayor desafío sigue siendo la falta de un criterio único. Cada comunidad autónoma regula el teletrabajo a su manera. Por ejemplo, Andalucía lo limita al 40 % de la jornada, mientras que el Estado permite hasta el 60 %. Esta disparidad genera desigualdad entre funcionarios que desempeñan funciones similares en diferentes territorios.

¿Quiénes pueden teletrabajar en el Estado?
El Estatuto Básico del Empleado Público contempla el teletrabajo hasta tres días por semana si no afecta al servicio. Las áreas más beneficiadas son:
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Administración digital e informática
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Estadística y análisis de datos
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Gestión fiscal y tributaria
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Tramitación judicial y documental
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Digitalización en bibliotecas y archivos
El sector público no solo ha encontrado en el teletrabajo un recurso funcional: lo ha convertido en una ventaja competitiva en el mercado laboral.
Fuente: Xataka.