Veredicto

A nivel general, el Motorola Edge 40 me parece un teléfono bastante redondo. Ha dado en la tecla con el diseño, con la pantalla, con el rendimiento y con el software. Si su set de cámaras —principalmente las traseras— fuese un poquito mejor, podría atreverme a considerarlo el mejor de su categoría. Pero aunque no se lleve esa afirmación rotunda, sigue siendo un muy buen teléfono a considerar, sobre todo si alguna oferta lo deja por debajo de los 600 euros.