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Mueve un enorme enjambre de abejas llevándose a la reina con las manos desnudas y tirando al resto sobre su camión

-Vamos a ver si están de buen humor...- (mete la mano desnuda en el enjambre y agarra un puñado de abejas...). Dos minutos después: -Espero que no se enfaden conmigo- (Estampa todo el enjambre contra el techo de su camión) -¡Oh! Sí. Se han enfadado-

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El título del vídeo es “Si no lo hubiera grabado no me creeríais”, y la verdad es que no se me ocurre un título mejor. Mis conocimientos sobre abejas son demasiado escasos como para saber si lo que este apicultor profesional de Alabama está haciendo en el vídeo es correcto o no, pero no puedo dejar de admirar su sangre fría y su total despreocupación a la hora de manipular un enjambre descomunal con las manos desnudas y sin ninguna protección.

En el vídeo, Yappy Beeman acude a una llamada para trasladar un enorme enjambre de abejas que cuelga de la rama de un árbol en lo que parece una granja o una finca particular. La única manera de convencer a las abejas de que se muevan en estos casos es localizar a la reina y moverla a su nuevo y estupendo hogar. No se si por suerte o porque sabe lo que está haciendo, Yappy lleva a cabo esta tarea con las manos desnudas simplemente recogiendo casualmente a la reina con los dedos tras echar un vistazo a las miles de abejas que cuelgan de la rama.

El siguiente paso consiste en soltar la masa de abejas de la rama y confiar en que estas no se enfaden mucho y se encaminen al nuevo nido. Al final el apicultor logra su objetivo, pero todo el procedimiento es absolutamente surrealista. Si nos atenemos a lo que cuenta, las abejas solo le picaron dos veces durante todo el proceso. No se si es un héroe, o un loco, pero el vídeo merece la pena. [Yappy Beeman vía Digg]

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.