Lo normal es que una bombilla incandescente ligera, es decir, calentada con un filamento de carbono, tenga una vida √ļtil de unas mil o dos mil horas. Pero resulta que colgando del techo de una casa de bomberos de California hay una bombilla que lleva iluminando m√°s de 115 a√Īos. Y la ciencia se pregunta c√≥mo.

Aunque quizá y como veremos, la pregunta no sea cómo ha sido capaz de aguantar encendida hasta ahora, sino cómo no han sido capaz de permanecer encendidas tanto tiempo el resto de luces artificiales.

Pero empecemos por el principio.

Primero fue la bombilla

Primeras bombillas de Edison. Wikimedia Commons

Antes de que Thomas Edison tomara las riendas de la historia, a comienzos del siglo XIX el qu√≠mico brit√°nico Humphry Davy produjo la luz incandescente pasando la corriente a trav√©s de las tiras finas del platino. Desde entonces pasaron alrededor de 75 a√Īos, tiempo en el que sus experimentos ser√≠an la base de muchos esfuerzos por producir luz brillante y duradera a trav√©s de filamentos calientes.

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Luego apareció el inventor James Bowman Lindsay, quién aseguró en 1835 que su nueva luz le permitía leer un libro a una distancia de un metro y medio. Ahí se quedó su historia, ya que Bowman luego centró todos sus esfuerzos en la telegrafía inalámbrica.

Cinco a√Īos despu√©s un equipo de cient√≠ficos brit√°nicos trabaj√≥ con una serie de filamentos de platino dentro de un tubo vac√≠o. Y aunque el alto precio del platino hac√≠a que aquel dispositivo fuera prohibitivo para la mayor√≠a de las personas, el dise√Īo form√≥ la base para la primera patente de la l√°mpara incandescente en 1841.

Con la integraci√≥n de los filamentos de carbono en 1845 el inventor John Starr podr√≠a haber sido acreditado como el verdadero inventor de la bombilla, pero desgraciadamente muri√≥ de tuberculosis al a√Īo siguiente y sus colegas no siguieron el trabajo del hombre. Un a√Īo m√°s tarde aparec√≠a el f√≠sico Joseph Swan, qui√©n utiliz√≥ los avances de Starr para convertirse en el primer hombre en el mundo en iluminar su hogar con bombillas.

Y ahora s√≠, aparece la figura de Thomas Edison en Estados Unidos. El hombre trabajaba en la mejora de filamentos de carbono y hacia el a√Īo 1880 mejor√≥ la vida de su bombilla hasta las 1.200 horas, momento en el que pasa a producir su invenci√≥n: hasta 130 mil bombillas al a√Īo.

Y aunque no lo hemos nombrado, en mitad de todos estos logros también nacía el hombre que iba a construir la bombilla más duradera del mundo. La gran protagonista de este relato.

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Esta fue su historia (y la de su bombilla m√°gica)

Un hombre y su bombilla

Chaillet. Centennial Bulb

Se llamaba Adolphe Chaillet y desde muy peque√Īo parec√≠a haber nacido para la creaci√≥n de bombillas incre√≠bles y excepcionales. Chaillet naci√≥ en 1867 en Par√≠s, por tanto desde que naci√≥ estuvo en contacto con la efervescente industria de Francia. A los 11 a√Īos comenz√≥ a trabajar con su padre, un inmigrante sueco que ten√≠a una peque√Īa tienda de bombillas. El joven Chaillet aprendi√≥ r√°pido el oficio, aunque tambi√©n le interesaba la f√≠sica y se gradu√≥ en la academia de ciencias.

En 1896 y tras pasar alg√ļn tiempo dise√Īando filamentos en una gran compa√Ī√≠a energ√©tica alemana, Chaillet se traslada a vivir a Estados Unidos. All√≠ trabaja por poco tiempo para General Electric y luego decido montar su gran sue√Īo: abri√≥ su propia f√°brica de bombillas, Shelby Electric Company.

En muy poco tiempo el hombre se hab√≠a hecho un gran nombre como genio electricista y aunque sus avances en la tecnolog√≠a de filamentos eran bien conocidos, Chaillet deb√≠a demostrar a los estadounidenses que sus bombillas eran las mejores y las m√°s brillantes y duraderas. ¬ŅQu√© hizo?

Patente de Chaillet

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En una maniobra un tanto arriesgada realiz√≥ una prueba de durabilidad delante del p√ļblico. A un lado las bombillas principales del mercado, al otro las suyas. Luego pas√≥ a quemarlas a un voltaje gradualmente aumentado. El resultado: las bombillas de Shelby fueron las √ļnicas que permanecieron iluminadas. La prensa se hizo eco de lo conseguido y se atribuy√≥ al filamento de carbono enrollado patentado por Chaillet.

As√≠ fue como el hombre logr√≥ entrar en el mercado estadounidense por la puerta grande. Durante la siguiente d√©cada Shelby continu√≥ lanzando nuevos productos, aunque a medida que el mercado de las bombillas se expand√≠a iban surgiendo nuevas tecnolog√≠as (variedad de filamentos). Finalmente la compa√Ī√≠a se encontr√≥ incapaz de continuar con la inversi√≥n monetaria que requer√≠a mantenerse en un mercado cada vez m√°s apretado.

Llegados a 1914 General Electric acaba comprando la compa√Ī√≠a de Chaillet y con ellas se esfumaba el sue√Īo del hombre.

Aunque sin saberlo, una de sus bombillas le iba a hacer el mejor regalo del mundo.

La bombilla centenaria

La bombilla centenaria

Era 1972 en una comisar√≠a de bomberos en Livermore (California). Un diario local recoge una informaci√≥n de lo m√°s curiosa: una bombilla antigua colgaba del techo de su estaci√≥n iluminando el cuarto, y seg√ļn recog√≠a aquel diario, lo hac√≠a desde d√©cadas atr√°s.

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Al parecer la bombilla tenía su propia leyenda entre el cuerpo de bomberos. Nadie sabía con certeza cuanto tiempo llevaba encendida, mucho menos de dónde venía. Poco después iban a descubrir su procedencia, y el hallazgo fue simplemente increíble: era una bombilla de Shelby, una bombilla de Chaillet.

El periodista Mike Dunstan comenz√≥ a investigar la procedencia de la bombilla y encontr√≥ que la hab√≠a comprado Dennis Bernal, un tipo que trabajaba para la primera compa√Ī√≠a el√©ctrica de la ciudad, en alg√ļn punto de 1890. M√°s tarde la bombilla fue donada al departamento de bomberos de la ciudad, sobre 1901.

En sus primeros a√Īos en la casa de bomberos la hoy conocida como la ‚Äúbombilla centenaria‚ÄĚ (o la luz centenaria) se rod√≥ de sitio varias veces. Seg√ļn las investigaciones se colg√≥ en un cami√≥n de bomberos, luego pas√≥ al garaje, luego al Ayuntamiento, y m√°s tarde de nuevo en la comisar√≠a de bomberos. Tambi√©n se sabe que fue apagada oficialmente una vez durante una semana. Ocurri√≥ en los a√Īos 30 cuando el edificio sufri√≥ una serie de reformas.

La bombilla en el parque de bomberos. Guinness

Ese mismo a√Īo de 1972 acab√≥ acudiendo hasta Livermore el libro Guinness para confirmar que la bombilla de 30 vatios llevaba al menos 71 a√Īos ofreciendo luz en la casa de bomberos. La ‚Äúbombilla centenaria‚ÄĚ era nombrada oficialmente la bombilla activa m√°s antigua del mundo.

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A partir de entonces comenzaron a estudiarse toda clase de datos y curiosidades acerca de la bombilla. Adem√°s de la fecha de los a√Īos 30, su luz se hab√≠a detenido en otras ocasiones. Por ejemplo en 1976, momento en el que fue trasladada a la nueva estaci√≥n de Livermore (eso s√≠, acompa√Īada de una escolta como si fuera una obra de arte de un museo).

Cuando la bombilla se instaló en la nueva ubicación y debido a su historia, el ayuntamiento decidió asegurarla colocando cámaras de seguridad. Más tarde y con la llegada de Internet y las redes sociales la bombilla contó con su propia web y un nutrido grupo de fans en su página Facebook.

Y también, cómo no, surgía la duda.

¬ŅC√≥mo demonios ha podido aguantar tanto tiempo?

Actualmente las razones por las que la bombilla sigue brillando son un misterio. Además, la patente de Chaillet dejó gran parte de su proceso sin explicar, por lo que los investigadores no han dado con la clave.

Algunos cient√≠ficos simplemente no se lo creen. No ven posible que esto suceda y piensan que es una broma. Otros, los que argumentan que cualquier tiempo pasado fue mejor, se agarran al refranero popular para volver a decir con orgullo aquello de ‚Äúya no las hacen como antes‚ÄĚ.

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Y entre medias hay estudios m√°s serios. Por ejemplo el de la profesora de f√≠sica Debora Katz, qui√©n compr√≥ en el a√Īo 2007 una vieja bombilla de Shelby de la misma cosecha que la m√≠tica centenaria. Katz realiz√≥ una serie de experimentos para determinar su diferencia con las bombillas modernas y m√°s tarde public√≥ sus hallazgos.

Seg√ļn la profesora el ancho del filamento de la bombilla centenaria es aproximadamente el mismo que el ancho del filamento de una moderna, es decir, de unos 0,08 mil√≠metros. Katz especula que el filamento de la bombilla Shelby, que es ocho veces m√°s grueso que la bombilla moderna, puede ser integral a su longevidad. La profesora confirma que las bombillas modernas utilizan filamentos de tungsteno m√°s delgados que ofrecen m√°s luz (de 40 a 200 vatios) y por tanto queman m√°s.

De alguna forma la profesora viene a decir que al ofrecer menos energ√≠a en el tiempo, aguanta mejor el paso del tiempo. Eso est√° muy bien pero, ¬Ņm√°s de 100 a√Īos? Quiz√°s es excesivo y de hecho con el tiempo la profesora no lo tiene nada claro. Hoy Katz permanece con las mismas dudas que al principio:

Pensé que la física debía haberlo resuelto, pero quizás haya algo casual con esa bombilla en particular.

Si aceptamos a la bombilla centenaria aceptamos la obsolescencia

Centennial Light

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Una cosa está clara. La media de cualquier bombilla incandescente actual es de unas 1.500 horas. Incluso una LED no suele sobrepasar las 30 mil horas. Así que, o algo hemos hecho mal por el camino, o debemos llamar a los amigos del misterio.

En los tiempos de Shelby las compa√Ī√≠as se enorgullec√≠an de la longevidadde sus productos hasta el punto de ser el foco central de las campa√Īas de marketing de la √©poca. Pero luego fue pasando el tiempo y algo ocurri√≥, de repente los negocios de la luz comenzaron a cambiar la ret√≥rica, la durabilidad era sin√≥nimo de retroceso, lo nuevo supon√≠a el verdadero avance. Era lo que se ha denominado como obsolescencia programa, que no dejaba de tener una idea muy clara: acortar la vida √ļtil del producto para atraer el reemplazo.

Adem√°s, en 1921 surge la Internationale Gl√ľhlampen Preisvereinigung, una asociaci√≥n de fabricantes de bombillas auspiciada por Osram para regular los precios y limitar la competencia. General Electric mont√≥ la suya propia, y entre las dos se intercambiaron patentes e informaci√≥n para tener las riendas de todo el mercado. Tres a√Īos despu√©s General Electric, Osram y Philips se unen y montan el no va m√°s: el Phoebus Cartel. Quedaban pocas dudas acerca del consorcio creado.

El sue√Īo de gente como Adolphe Chaillet se mor√≠a, las bombillas ten√≠an de forma oficial una esperanza de vida limitada (por aquel entonces de 1.000 horas) y si una compa√Ī√≠a produc√≠a una bombilla que duraba m√°s, ser√≠a multada por el consorcio. Phoebus Cartel gobern√≥ con mano de hierro durante 20 a√Īos y detuvo cualquier investigaci√≥n por alargar la vida de las bombillas, m√°s o menos hasta la Segunda Guerra Mundial.

Lo cierto es que con la obsolescencia pasa como con muchas cosas en la vida, lo puedes intuir, incluso saber, pero es dif√≠cil de demostrar. En cambio hay muy pocas dudas de la capacidad del hombre para crear una luz artificial que contin√ļe iluminando pasado un siglo de vida.

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Si el secreto de esa energ√≠a lo ten√≠a √ļnicamente Chaillet nos quedaremos con las ganas durante el resto de nuestras vidas.

De estar vivo quizás ni él mismo se lo creería, pero una de sus bombillas sigue activa a pesar de todo (y de todos).