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Ciencia

Ni los expertos logran salir del asombro: Increíble hallazgo arqueológico bajo un lago de Kirguistán

Los arqueólogos que exploraban una antigua ciudad perdida de la Ruta de la Seda, en el fondo de un lago, encontraron un tesoro de artefactos y un cementerio medieval.
Por Margherita Bassi Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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El lago Issyk-Kul está en el noreste de la República de Kirguiz o Kirguistán. Es el lago más grande de ese país, y el segundo lago montañoso más grande en todo el mundo. Bajo su superficie se oculta un cementerio acuático con siglos de antigüedad.

Unos investigadores llevaron a cabo meses pasados una expedición arqueológica en el noroeste de Issyk-Kul para investigar los restos de una ciudad que se encontraba sobre la emblemática Ruta de la Seda. Y encontraron restos de un cementerio medieval, objetos de cerámica y varios edificios, lo que confirma que allí había un antiguo asentamiento.

Una tragedia como la de Pompeya

El sitio era “una ciudad o aglomerado comercial de gran tamaño en una de las secciones importantes de la Ruta de la Seda”, declaró para la Sociedad Geográfica Rusa Valery Kolchenko, investigador del Instituto de Historia, Arqueología y Etnología de la Academia Nacional de Ciencias de Kirguistán. La Sociedad Geográfica de Rusia también aportó investigadores a este proyecto. “En los inicios del siglo XV y como resultado de un terrible terremoto, la ciudad se hundió en el lago”.

Kolchenko comparó el evento con el de Pompeya, aunque para el momento del terremoto los habitantes del asentamiento ya se habían ido de allí. Pero la población de la región cambió drásticamente tras ese evento, y pueblos nómades reemplazaron al rico sitio medieval, según dijo el investigador.

Los arqueólogos investigaron cuatro áreas diferentes del lago. En la primera descubrieron edificios de ladrillos y una piedra de molino, una de las dos que en conjunto serían para moler granos y obtener harina. Encontraron además evidencia de un edificio social decorado, tal vez una mezquita, una casa de baños o una madrasa (escuela musulmana). En otra área Kolchenko y sus colegas hallaron una necrópolis musulmana, un cementerio de los siglos XIII o XIV. Los esqueletos que documentaron estaban ubicados hacia el norte en dirección a la Meca, el lugar sagrado del islam, que hoy está en Arabia Saudí.

Propagación del Islam

“En el siglo X se formó aquí el Estado Kara-Khanid”, explicó Maksim Menshikov, investigador del Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias de Rusia, que también participó de los descubrimientos. Gobernaban el área del lago Issyk-Kul, en la Ruta de la Seda.

“Era una dinastía turca. Aquí había varias religiones: el tengrismo pagano, el budismo y el cristianismo nestoriano. La élite gobernante se volcó al islam a lo largo de su gobierno, pero esa religión recién llegó a Asia Central en el siglo XIII”, añadió Menshikov. “Antes de eso, el islam era mayormente religión de la nobleza y la población que tenía una actividad económica activa”.

El cementerio musulmán que acaban de descubrir probablemente corresponda a ese período. Como se menciona la región en fuentes de la China medieval, los investigadores esperan relacionar sus hallazgos con material histórico.

En una tercera ubicación el equipo identificó tres probables tumbas, objetos de cerámica de tiempos medievales, y una vasija de gran tamaño. Como la vasija está enterrada en lo profundo del lecho del lago el equipo no pudo retirarla y volverá a intentarlo en la próxima temporada arqueológica. En cuarto lugar investigaron los restos de otras estructuras, y realizaron perforaciones bajo el agua para poder retirar muestras que esperan podrían revelar las distintas fases de la transformación de esa ciudad.

Kolchenko compara el sitio con Pompeya. En mi opinión, más bien diría que Asia central tiene su propia Atlantis.

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