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Ciencia

Ni tormentas ni granizo: los pantanos españoles vuelven a vaciarse y el verano solo acaba de empezar

El verano prometía una tregua para la sequía, pero las reservas de agua ya están cayendo con rapidez. Las lluvias no están siendo suficientes y las previsiones no auguran nada bueno: el calor se intensifica y las precipitaciones siguen escaseando. ¿Podrá España evitar otro final de verano crítico?
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Tras un inicio de verano que parecía dar esperanzas, los embalses españoles vuelven a mostrar signos preocupantes. Las lluvias recientes y las tormentas no han logrado frenar el descenso del nivel de agua almacenada. Con el calor apretando y agosto a las puertas, la situación amenaza con deteriorarse aún más.

La caída de reservas no se detiene

Los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica indican que los pantanos han pasado del 68,4% al 67% de su capacidad en apenas una semana. Puede parecer poco, pero una caída de más de un punto porcentual en pleno verano, y tras una semana húmeda en varias zonas, resulta alarmante. Incluso en regiones como el norte peninsular o el litoral mediterráneo, donde las lluvias fueron notables, las pérdidas no se han detenido.

Pese a este descenso, hay un dato que da cierto alivio: la reserva hídrica sigue por encima de la media registrada en los últimos cinco y diez años, e incluso por encima del nivel del año pasado por estas fechas. Sin embargo, esta ventaja podría diluirse si se cumplen las predicciones para agosto.

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© FreePik

Algunas cuencas resisten, otras se hunden

No todas las zonas han experimentado la misma evolución. Las cuencas internas de Cataluña han conseguido mantenerse estables en un 77,5% de su capacidad, mientras que la del Segura incluso ha mejorado levemente, subiendo del 28,7% al 28,8%.

En cambio, otras han sufrido bajadas significativas. Las cuencas del País Vasco han perdido más de cinco puntos porcentuales, cayendo del 90,5% al 85,4%. En las grandes cuencas, el Ebro es la que muestra la caída más preocupante: de un 77,5% ha bajado al 74,4%, colocándose por debajo del nivel actual de las cuencas catalanas.

Agosto no trae buenas noticias

Las previsiones de la AEMET no son alentadoras. Las próximas semanas se perfilan como más cálidas y secas de lo habitual en casi todo el territorio. Aunque las anomalías en las precipitaciones serán leves, afectarán a la mayoría del país. En cuanto a las temperaturas, se esperan entre tres y cinco grados por encima de lo normal en buena parte de la Península.

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Una excepción podría darse en el este peninsular, donde es posible que la semana próxima traiga temperaturas algo más suaves, pero eso no bastará para revertir una tendencia que amenaza con agravar la sequía estival.

Un verano que vuelve a poner a prueba los recursos hídricos

Lo que comenzó con expectativas moderadamente optimistas se está convirtiendo, una vez más, en una carrera contrarreloj por conservar el agua. Si las previsiones se cumplen, los embalses podrían afrontar un final de verano con niveles preocupantes, justo cuando el consumo y la evaporación alcanzan sus picos anuales. España vuelve a mirar al cielo, esperando lluvias que, por ahora, no llegan.

Fuente: Xataka.

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