La zanja ramificada

El ganador del Gran Premio de este año fue para el fotógrafo chino Li Ping. Tomada con la ayuda de un dron, se trata de una toma cenital de una serie de zanjas formadas por la erosión del agua de lluvia a lo largo de una carretera en el Tíbet que de alguna forma terminaron pareciéndose a las ramas de un árbol. Para lograr esta espectacular imagen, Ping tuvo que dormir toda la noche en un parking al borde de la carretera.