Mientras conduc√≠a de M√°laga a C√°diz para la presentaci√≥n de la primera c√°psula de Hyperloop a escala real, intent√© hacer una regla de tres. ‚ÄúSi tardo tres horas en recorrer este trayecto de 240 kil√≥metros, entonces en Hyperloop tardar√≠a‚Ķ‚ÄĚ. Qu√© m√°s da. El camino es escarpado y la probabilidad de que alguien construya un tubo gigante entre ambas ciudades es extremadamente baja, al menos en lo que me queda de vida. Entonces me atrap√≥ una niebla espesa, t√≠pica del Estrecho de Gibraltar, y pens√©: ‚Äúla met√°fora perfecta del Hyperloop, un proyecto rodeado de humo en el que nadie tiene claro lo que va a pasar a continuaci√≥n‚ÄĚ. Ahora que he visto la c√°psula, lo tengo menos claro a√ļn.

El proyecto de hardware libre m√°s grande de la historia

Como ocurre con los coches el√©ctricos, la idea de un tren que viaja a alt√≠simas velocidades por un tubo tiene m√°s de un siglo. Como ocurre con los coches el√©ctricos econ√≥micamente viables, la idea de un tren que viaja a alt√≠simas velocidades por un tubo y adem√°s es econ√≥micamente viable se atribuye a Elon Musk. Fue Musk quien introdujo el concepto en 2013. Para eliminar la resistencia del aire, propuso vaciar el tubo con bombas de vac√≠o. Para eliminar la fricci√≥n de las v√≠as, propuso que el tren levitara sobre bolsas de aire, como si fuera el disco de una mesa de air hockey. Le puso un motor lineal, lo describi√≥ como ‚Äúuna mezcla del Concorde y un ca√Ī√≥n de riel‚ÄĚ y lo llam√≥ Hyperloop, pero dijo que estaba demasiado ocupado con sus empresas como para encargarse tambi√©n de esto, y anim√≥ a todo el que estuviera interesado a construirlo por su cuenta.

As√≠, con un documento de 57 p√°ginas esbozado por ingenieros de Tesla y SpaceX, naci√≥ el proyecto de hardware libre m√°s grande de la historia. Cientos de estudiantes y emprendedores se pusieron a trabajar en las primeras pruebas de concepto de Hyperloop, pero solo dos empresas lograron la financiaci√≥n necesaria para hacer algo tangible: Hyperloop One y Hyperloop Transportation Technologies (HTT). Al frente de las operaciones de HTT est√° el inversor italiano Bibop Gresta, a quien la revista Wired describi√≥ como ‚Äúun exuberante showman con perilla de Tony Stark que de joven quiso ser rapero y pas√≥ por una breve etapa de presentador en la MTV de Italia‚ÄĚ. Gresta no suele hablar bien de Hyperloop One y ha llegado a acusarlos de plagio: ‚Äúnos est√°n copiando todo, hasta el logo‚ÄĚ. Pero en general, ambas firmas han ido avanzando en paralelo: Hyperloop One fue la primera en probar una maqueta de su c√°psula a gran escala y HTT ha sido la primera en presentar una c√°psula real de Hyperloop.

De izquierda a derecha, Bibop Gresta, Rafael Contreras, Dirk Ahlborn y Ramón Betolaza
Photo: Hyperloop Transportation Technologies

‚ÄúSomos due√Īos de la marca Hyperloop en 57 pa√≠ses, pero nos gusta la competencia‚ÄĚ, dijo Gresta en un tono conciliador cuando le pregunt√© por Hyperloop One. HTT hab√≠a invitado a Gizmodo a desayunar con sus fundadores horas antes de la gran presentaci√≥n. Llegu√© a C√°diz a las 8:30 y me sent√© a la mesa con Bibop Gresta, cuyo nombre real es Gabriele. Me fij√© en la barba perfectamente perfilada, en la sonrisa as√©ptica y en las solapas del traje levantadas. No le gust√≥ que grabara la conversaci√≥n, pero acept√≥.

En qu√© se diferencia esta c√°psula de la que propuso Elon Musk en 2013, pregunt√©. ‚ÄúEs fundamentalmente diferente‚ÄĚ, dijo Gresta. ‚ÄúNo es tan diferente‚ÄĚ, dijo el director ejecutivo de la empresa, Dirk Ahlborn, minutos despu√©s. Ahlborn y Gresta se conocieron en un evento tecnol√≥gico en Los √Āngeles. Ahlborn dijo que quer√≠a construir el Hyperloop de Elon Musk, y Gresta respondi√≥ algo as√≠ como ‚Äúest√°s loco, pero necesitas mi ayuda porque esto puede cambiar la humanidad si se hace bien‚ÄĚ.

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En el dise√Īo original propuesto por Musk, el Hyperloop se sustentaba gracias a un compresor de aire que distribu√≠a la presi√≥n por la c√°psula y creaba un colch√≥n de aire bajo sus esqu√≠s. Aquel dise√Īo ten√≠a como objetivo evitar el uso de la levitaci√≥n magn√©tica ‚ÄĒque acarrear√≠a costes prohibitivos en trayectos muy largos‚ÄĒ, pero era ineficiente y agasajaba a los pasajeros con un ruido infernal. Los ingenieros de HTT valoraron todas las opciones y optaron por Inductrack, una tecnolog√≠a de levitaci√≥n magn√©tica pasiva creada en los a√Īos 90 por investigadores del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, en California.

Levitación pasiva generada por la propia velocidad

A diferencia de la levitación magnética activa, Inductrack no utiliza electroimanes ni necesita energía para conseguir el efecto de levitación. La parte baja de la cápsula lleva una matriz de imanes que se orientan para generar un campo magnético opuesto al que generan a su vez unas bobinas dispuestas en la vía. Cuando está parada, la cápsula no levita: se apoya con normalidad sobre la vía. Pero con el aumento de la velocidad, los imanes inducen un voltaje en las bobinas que acaba elevando la cápsula sin necesidad de usar elementos activos, lo que resultaría mucho más caro. Esta técnica reduce la fricción, pero no mueve el sistema; de eso se encargan unos motores lineales que toman su energía de unas baterías que viajan en la propia cápsula, como en un coche eléctrico.

Elon Musk hab√≠a propuesto el uso de energ√≠a solar para propulsar la c√°psula, record√©. ‚ÄúNosotros usamos una combinaci√≥n de energ√≠as renovables provenientes de paneles solares en la parte superior, energ√≠a cin√©tica del propio movimiento de la c√°psula y frenos regenerativos‚ÄĚ, contest√≥ Gresta. ‚ÄúEn contextos donde la energ√≠a solar no es eficiente, usamos energ√≠a geot√©rmica‚ÄĚ, dijo. ‚ÄúLa combinaci√≥n de estos elementos genera un 30% m√°s energ√≠a que la que consumimos‚ÄĚ. El empresario habla en presente, pero todo lo que cuenta forma parte del futuro. Lo que tienen, por ahora, es el cuerpo desnudo de la c√°psula; sin motores, sin imanes y sin asientos.

‚ÄúLa aerodin√°mica es la clave‚ÄĚ. Quintero One fue dise√Īada sin ventanas para maximizar la eficiencia del sistema aut√≥nomo
Photo: Hyperloop Transportation Technologies

Y sin embargo, es un hito importante para Hyperloop. Quintero One es la primera c√°psula para pasajeros a escala real de este sistema de transporte. Fue dise√Īada por el estudio londinense PriestmanGoode, el mismo que dise√Ī√≥ los coches del metro de Londres, y ha sido construida por la empresa espa√Īola Carbures en el Puerto de Santa Mar√≠a, en C√°diz. ¬ŅCu√°l fue el mayor desaf√≠o a la hora de dise√Īar una c√°psula de Hyperloop?, pregunt√© a Paul Priestman. ‚ÄúLa aerodin√°mica fue la clave‚ÄĚ, dijo el dise√Īador. ‚ÄúEn el Hyperloop, la atm√≥sfera es similar a la de un avi√≥n que viaja a 30.000 pies, as√≠ que la aerodin√°mica es importante para reducir la presi√≥n. Y como es un veh√≠culo aut√≥nomo, no hacen falta ventanas en la parte frontal, por lo que su dise√Īo es bastante peculiar‚ÄĚ.

Para Carbures, por otro lado, trasladar los dibujos de Priestman a la realidad ha sido una tarea tan complicada que sus empleados han trabajado durante meses sin tomarse vacaciones. ‚ÄúQuiero dar las gracias a la gente que no se fue de vacaciones para hacer esto posible‚ÄĚ, dijo Dirk Ahlborn durante el evento de presentaci√≥n. ‚ÄúEso es un big deal en Espa√Īa‚ÄĚ, a√Īadi√≥. ‚Äú¬°En todo el mundo!‚ÄĚ, sonri√≥ el presentador del evento, limando asperezas.

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Carbures aprovech√≥ la presentaci√≥n de Quintero One para cambiar su nombre a Airtificial. La empresa nacida de la Universidad de C√°diz, que ha fabricado piezas de fibra de carbono para Airbus y Boeing, termin√≥ de sanear sus cuentas el a√Īo pasado tras una larga crisis que toc√≥ fondo en 2013, con el desplome de sus acciones y su suspensi√≥n en bolsa. Su fundador, Rafael Contreras, cre√≥ tambi√©n Muving, un servicio de motos compartidas que dirige su primo y que ha invadido varias ciudades en Espa√Īa. Otra de las caras visibles la empresa fue Ram√≥n Betolaza, el inversor espa√Īol que rescat√≥ Carbures cuando estaba m√°s endeudada y que ahora forma parte del consejo de HTT.

En total, HTT y Airtificial invirtieron 21.000 horas de ingenier√≠a y 5000 horas de montaje para crear Quintero One, una c√°psula de cinco toneladas fabricada con un 85% de fibra de carbono; o, como le gusta decir a HTT, un 85% de Vibranium. El material que recubre las c√°psulas de HTT toma su nombre del universo Marvel, pero no proviene de Wakanda: es un dise√Īo patentado que utiliza 82 paneles de fibra de carbono de doble capa e incorpora 72 sensores capaces de detectar problemas de integridad en el fuselaje, algo que a velocidades cercanas a la del sonido resulta especialmente interesante. La c√°psula mide 32 metros de longitud, la mitad de los cuales se aprovechan para la cabina de pasajeros, que tiene capacidad para unas 30 personas.

El nombre Quintero One es un homenaje a Andrew Quintero, un cient√≠fico espacial que fund√≥ JumpStartFund junto a Ahlborn, pero muri√≥ en un accidente de nataci√≥n en 2014. JumpStartFund es una especie de incubadora colaborativa donde personas de todo el mundo pueden sumarse a la fuerza de trabajo de una startup. HTT naci√≥ el d√≠a que Ahlborn subi√≥ a JumpStartFund la propuesta de Elon Musk y m√°s de 800 voluntarios, incluyendo ingenieros de la NASA, de Spacex y de Boeing, empezaron a trabajar juntos en el primer Hyperloop. Desde sus casas, en su tiempo libre, realizan simulaciones y comparten ideas sobre los materiales a trabajar, pero no cobran: reciben opciones para adquirir acciones de la compa√Ī√≠a en el futuro. ‚ÄúEs un modelo incre√≠ble para construir las empresas del futuro‚ÄĚ, dice Gresta. ‚ÄúUn modelo que se ense√Īa en la universidad de Harvard desde el a√Īo pasado‚ÄĚ. Tambi√©n es un modelo insuficiente: adem√°s de los voluntarios (oficialmente ‚Äúcontribuidores‚ÄĚ), HTT cuenta con un equipo central de empleados con contrato.

Cuando por fin llegu√© a la sede de Airtificial, que acababa de descolgar el logo de Carbures de la fachada, varios polic√≠as me inspeccionaron con la mirada. No tard√© en descubrir por qu√© estaban all√≠: al evento hab√≠an asistido varios pol√≠ticos, entre ellos la presidenta de la Junta de Andaluc√≠a y alg√ļn representante del Ministerio de Industria. ¬ŅHay dinero p√ļblico involucrado en la fabricaci√≥n de esta c√°psula?, pregunt√©. ‚ÄúNo‚ÄĚ, dijo Dirk Ahlborn.

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En agosto, Hyperloop One anunci√≥ que hab√≠a elegido Antequera, una ciudad de la vecina provincia de M√°laga, para establecer su primer centro de pruebas. Lo har√° con ayuda de ADIF, el administrador de infraestructuras ferroviarias de Espa√Īa, y pidiendo una subvenci√≥n de 126 millones de euros por adelantado. Si montar un tren es caro, montar el primer Hyperloop de la historia sin dinero p√ļblico se antoja imposible, as√≠ que los fundadores de HTT y Hyperloop One van de pa√≠s en pa√≠s intentando cerrar acuerdos con sus gobiernos. La primera parada para ambas empresas fueron los Emiratos √Ārabes, donde nada es realmente imposible. Despu√©s vinieron Corea del Sur, Ucrania y China. En cambio, el trayecto de media hora entre Los √Āngeles y San Francisco que hab√≠a anunciado Elon Musk suena ahora muy lejano, especialmente por el precio del suelo y porque, seg√ļn Bibop Gresta, ‚Äúpa√≠ses como Emiratos que son m√°s visionarios que Estados Unidos‚ÄĚ.

Pero, de nuevo, estamos adelantando acontecimientos. En el Puerto de Santa Mar√≠a lo √ļnico que se present√≥ fue el esqueleto de una promesa. Hubo una cuenta atr√°s, son√≥ una m√ļsica √©pica y cay√≥ un tel√≥n. Tras una nube de pol√≠ticos, inversores y periodistas, apareci√≥ Quintero One, una c√°psula plateada con un dise√Īo m√°s austero que el de los dibujos de PriestmanGoode. Quiz√° porque llevamos cinco a√Īos esperando este momento, quiz√° porque el interior de la cabina estaba vac√≠o o porque lo que presentaron era un tren de levitaci√≥n magn√©tica sin ventanas en lugar de aquel concepto irrealizable de Elon Musk, sent√≠ una ligera decepci√≥n.

No dejaron hacer fotos de la cabina vac√≠a ni adelantaron gran cosa sobre su dise√Īo. Cuando me mont√©, en lugar de la ‚Äúquinta revoluci√≥n del transporte‚ÄĚ sent√≠ que estaba en el interior de un tubo de pasta de dientes. ¬ŅC√≥mo va a ser el interior de Quintero One? Gresta me dijo que hab√≠an pensando en materiales muy seguros como el Kevlar, Priestman que ser√≠a una experiencia ‚Äúcompletamente distinta‚ÄĚ a lo que conocemos. ¬ŅSer√° c√≥modo para los pasajeros?, pregunt√©. ‚ÄúDeber√≠a ser c√≥modo, s√≠‚ÄĚ, respondi√≥ el dise√Īador. La experiencia de uso est√° en una fase tan verde del desarrollo que Dirk Ahlborn me dijo que los billetes ser√≠an gratuitos, financiados con publicidad, y Gresta me habl√≥ de un sistema de pagos mediante blockchain y sensores biom√©tricos. ‚ÄúEn cualquier caso, si el billete costara 30 d√≥lares recuperar√≠amos el coste inicial en ocho a√Īos‚ÄĚ, explic√≥ Ahlborn.

Quintero One se trasladar√° ahora a un centro de desarrollo en Toulouse, donde ensamblar√°n el resto de la c√°psula. HTT dice que estar√° lista en 2019, pero la c√°psula en s√≠ es solo una peque√Īa parte del sistema. Lo dif√≠cil ser√° escalar el tubo de baja presi√≥n por el que viajar√° la c√°psula; no solo porque har√°n falta cientos de bombas de vac√≠o para extraer el aire de todo recorrido, sino porque el terreno rara vez ser√° una l√≠nea recta. Tendr√° que hacer giros, tendr√° que subir, tendr√° que bajar y, sobre todo, tendr√° que ajustar las aceleraciones y deceleraciones para que los pasajeros no vomiten ni pierdan la conciencia por el camino. Aqu√≠ es donde entra en juego uno de los grandes mitos del Hyperloop: la c√°psula no viajar√° a 1200 km/h, ni a ninguna otra velocidad parecida; tendr√° que reducir su velocidad para adaptarse a la morfolog√≠a del terreno y no salir volando.

Un avión sin alas

‚ÄúEsta es ahora la imagen de Hyperloop‚ÄĚ, me dijo Paul Priestman en la presentaci√≥n de la c√°psula que √©l mismo hab√≠a dise√Īado
Photo: Hyperloop Transportation Technologies

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La imagen de un Hyperloop que emprende el vuelo se me cruz√≥ por la cabeza durante el viaje de vuelta a M√°laga. ‚ÄúEs como un avi√≥n sin alas‚ÄĚ, hab√≠an dicho en la presentaci√≥n. Los aviones viajan a grandes altitudes para vencer la resistencia del viento, pero el Hyperloop lo har√° a nivel del suelo, por lo que empresas como HTT tendr√°n que desarrollar un sistema a prueba de movimientos s√≠smicos, a prueba del m√°s m√≠nimo remache fuera de lugar para que el resultado no sea catastr√≥fico. Si lo consiguen, habr√°n creado un medio de transporte m√°s eficiente para el futuro. ¬ŅLo conseguir√°n? Por ahora solo s√© que de aquel concepto inicial de Elon Musk, con su dise√Īo de air hockey, su velocidad supers√≥nica, su energ√≠a solar‚Ķ solo queda la marca. Una marca con la que todos los pol√≠ticos quieren hacerse fotos, pero que bajo el cap√≥ ha sufrido ya bastantes cambios para ajustarse a la realidad.

La niebla de la ma√Īana se hab√≠a disipado y ahora solo hab√≠a un cielo azul. Las dudas sobre el Hyperloop segu√≠an ah√≠, pero no pod√≠a parar de pensar en lo idiotas que somos si seguimos vertiendo queroseno en la atm√≥sfera sin arriesgarnos a crear algo diferente, algo sostenible. ‚ÄúMierda, qu√© caro est√° el gasoil‚ÄĚ, murmur√© mientras llenaba de nuevo el dep√≥sito del coche.