Un reciente análisis de puntas de flecha encontradas en el sitio sugiere que el conflicto fue más amplio de lo que se pensaba, involucrando combatientes de otras partes de Europa.
El estudio, publicado en la revista Antiquity, fue liderado por Leif Inselmann de la Freie Universität de Berlín. Según Inselmann, las puntas de flecha son “pruebas contundentes” que brindan pistas sobre los orígenes de los combatientes. Desde que se identificó el sitio como un campo de batalla en 2011, el número de involucrados se ha estimado en más de 2,000, y ahora se confirma que algunos de ellos no eran locales.
Hallazgos impresionantes
Inselmann ha recopilado cerca de 5,000 puntas de flecha de toda Europa Central, observando que las encontradas en Tollense incluyen tanto sílex, típico de la región, como bronce, que se asocia con áreas más al sur, como Baviera y Moravia. Esto indica que estas puntas no llegaron a través del comercio, sino que fueron traídas específicamente para el conflicto.
Un hallazgo clave fue un cráneo humano con una punta de flecha de bronce, que evidencia la violencia del enfrentamiento. Inselmann destaca que este periodo estuvo marcado por cambios significativos, lo que plantea preguntas sobre cómo se organizaban estas luchas. Los guerreros de la Edad del Bronce podrían haber actuado como una coalición tribal, mercenarios o parte de un ejército de un reino incipiente.
Aunque las puntas de flecha aportan información valiosa, no se han encontrado elementos típicos de la época, como cascos o corazas, lo que sugiere la necesidad de más excavaciones para descubrir más sobre los combatientes de Tollense. Así, este antiguo conflicto revela una complejidad social y geográfica que enriquece nuestra comprensión de la historia europea.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.