OpenAI ha lanzado una nueva herramienta de codificación con capacidades autónomas que tiene el potencial de convertir incluso al programador más inexperto en una estrella del software. Se trata de Codex, una nueva función de barra lateral integrada dentro del producto insignia de OpenAI, ChatGPT. Aunque el lanzamiento ha generado entusiasmo en el mundo de la programación, también plantea un inquietante interrogante: ¿podría esta herramienta reemplazar por completo a los programadores calificados?
La compañía afirma que Codex puede encargarse de tareas de codificación y que, al igual que el resto de ChatGPT, el usuario solo necesita ingresar una solicitud y hacer clic en un botón llamado “Code”. Codex puede, entre otras cosas, leer y editar archivos informáticos, ejecutar comandos, explorar la base de código de un usuario y responder preguntas sobre ella. Para lograrlo, el usuario solo tiene que escribir su consulta y presionar el botón “Ask”. Según OpenAI, el tiempo de ejecución de las tareas solicitadas “generalmente oscila entre 1 y 30 minutos”, dependiendo de la complejidad.
OpenAI también destaca que el flujo de trabajo de Codex es 100 % auditable, permitiendo a los usuarios revisar “sus acciones a través de registros de terminales y resultados de pruebas”, lo que facilita rastrear cada paso durante la ejecución de una tarea. Toda la codificación ocurre en un entorno aislado, y el código generado puede integrarse fácilmente a un entorno local o subirse a GitHub.
¿El comienzo del fin para los programadores?
Las empresas tecnológicas están automatizando cada vez más la escritura de código, y Codex sin duda acelerará esa tendencia. Lamentablemente, también parece plausible que herramientas como esta representen una amenaza seria para el empleo de desarrolladores. Si puedes contratar a un programador junior por la mitad del costo de uno senior, poner en sus manos Codex y obtener un producto de software casi terminado, ¿por qué invertir en un ingeniero altamente calificado?
También es razonable pensar que Codex podría utilizarse con fines maliciosos (si los programadores novatos pueden usar esta herramienta, los “script kiddies” probablemente también lo harán), pero OpenAI asegura haber incorporado protecciones para evitarlo. “Protegerse contra aplicaciones maliciosas de la ingeniería de software impulsada por IA, como el desarrollo de malware, es cada vez más crítico”, afirma la empresa, explicando que Codex ha sido diseñado para “identificar y rechazar con precisión solicitudes dirigidas al desarrollo de software malicioso, al tiempo que distingue y apoya tareas legítimas”. No está del todo claro cómo funcionan esas salvaguardas. Gizmodo se comunicó con OpenAI para obtener más información.
Actualmente, Codex está en fase de vista previa para investigación y estará disponible inicialmente para los usuarios de ChatGPT en su versión de suscripción. OpenAI indicó que los usuarios de ChatGPT Pro, Enterprise y Team tendrán acceso gratuito a la herramienta a partir de hoy. En el futuro, se podría ampliar el acceso. Por ahora, Codex está disponible sin costo adicional para los suscriptores, pero OpenAI ya anticipó que implementará “límites de uso y opciones de precios flexibles” más adelante.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.