Los grandes modelos de lenguaje siguen siendo cajas negras en términos de lo que sucede dentro y los resultados que ofrecen. También sigue siendo algo así como una caja negra el quién y el cómo de su uso. Pero OpenAI, con algo de ayuda de la Oficina Nacional de Investigaciones Económicas (NBER, en inglés), se dispuso a entender mejor quiénes son los que usan su chatbot, y para qué. Lo que hallaron sorprendió: hay mucho uso personal, y entre los usuarios frecuentes casi no hay brecha de género.
El trabajo con la NBER que desarrolló el equipo de Investigación Económica de OpenAI junto al economista de Harvard David Deming, muestra que alrededor del 80% del uso total de ChatGPT puede clasificarse en tres categorías: “Guía práctica”, “Búsqueda de Información” y “Escritura”. “Guía Práctica”, que este trabajo calificó como la categoría de uso más común, incluye cosas como “tutoriales, aprendizaje, consejos sobre diversos temas, ideas creativas”, y “Búsqueda de información” sería el sustituto de la búsqueda tradicional en tanto que “Escritura” incluía la creación automatizada de e-mails, documentos, comunicaciones, edición y traducción de textos.
Escritura, además, es la categoría de mayor uso relacionada con el trabajo según este estudio, y representa un 40% de los mensajes relacionados con trabajo en junio de 2025, en comparación con solo 4,2% de mensajes relacionados con la programación de informática, por lo que parece que codificar con ChatGPT no es algo tan común.
Lo notable es que el uso de ChatGPT para el trabajo parecería ser más reducido cada vez, de acuerdo con la interacción de la gente con el chatbot. En junio de 2024, casi el 47% de las interacciones eran en relación con el trabajo, pero ahora es solo 27%, algo que surge también en estudios que muestran que muchas compañías no logran generar retornos importantes por sus inversiones en IA. Mientras tanto, las interacciones que no están relacionadas con lo laboral han aumentado del 53% al 73%.
Uso, edad, y género
Si bien los usuarios parecen pasar más tiempo con ChatGPT en su tiempo personal, el estudio de OpenAI encontró que “una parte relativamente pequeña” de los mensajes con el chatbot eran de usuarios que buscaban compañía virtual o hablar sobre problemas sociales-emocionales. La compañía afirma que alrededor del 2% de todos los mensajes eran de personas que usan a ChatGPT como terapeuta o amigo, y que solo el 0,4% de la gente hablaba con el chatbot sobre relaciones y reflexiones personales, aunque sería interesante ver si las personas que usan un chatbot de esta forma generan más mensajes, y si el uso se vuelve cada vez más dependiente.
Otros trabajos de investigación parecen creer que este uso es mucho más común de lo que sugieren estas cifras. Por ejemplo. Common Sense Media encontró que uno de cada tres adolescentes utiliza chatbots de IA para interacción social y relaciones. Otro estudio halló que casi la mitad de todos los usuarios adultos han usado un chatbot como “apoyo psicológico” en el último año. La cifra de los adolescentes es notable si se toma en cuenta que OpenAI vio que su base de usuarios vira hacia los más jóvenes. El trabajo de NEBR reveló que el 46% de los mensajes provenían de usuarios que se identificaban como de entre 18 y 25 años (también excluyó a los usuarios de menos de 18). Esos son los usuarios con mayores probabilidades de usar ChatGPT para uso personal. Los mensajes relacionados con lo laboral van en aumento con la edad de los usuarios.
Este trabajo también halló que cada vez más mujeres usan ChatGPT, cuando inicialmente la base de usuarios era mayormente de varones. La compañía afirma que la cantidad de usuarios con nombre masculino ha disminuido de un 80% en 2022 a un 48% en junio de 2025, y que los nombres de mujer han aumentado hasta equiparar ese porcentaje.
Hay algo para tomar en cuenta, dependiendo de cuánto confiemos en la tecnología: OpenAI utilizó IA para categorizar los mensajes que analizaba. De modo que si eres escéptico, junto a las cifras de este estudio podrás poner un asterisco.