Gunung Padang, en Indonesia, es un sitio megalítico real, antiguo y fascinante. Pero la hipótesis de que escondía una pirámide construida hace 25.000 años no resistió el escrutinio científico. La revista Archaeological Prospection terminó retractando el estudio que impulsó la polémica, al considerar que las dataciones usadas no estaban vinculadas de forma fiable con actividad humana.
El supuesto hallazgo de la Santa María frente a Haití reactivó uno de los grandes misterios de la arqueología subacuática: dónde terminó la nave insignia de Cristóbal Colón tras encallar en 1492. Barry Clifford defendió que había localizado sus restos, pero un informe de la UNESCO concluyó que el pecio pertenecía a una época mucho más reciente.
Mikko Partanen y Jukka Tulkki, de la Universidad Aalto, proponen describir la gravedad como una teoría gauge compatible con las simetrías del Modelo Estándar. La hipótesis no reemplaza de golpe a Einstein ni resuelve todavía la gravedad cuántica, pero abre una vía interesante para atacar uno de los problemas más difíciles de la física moderna.
El prototipo de explorador atravesó hace poco el desierto de Colorado a 10 veces la velocidad de sus antecesores.
Un informe del Pew Research Center muestra cómo cambió el mapa religioso global entre 2010 y 2020. El cristianismo continúa siendo el grupo más numeroso, pero perdió peso relativo; el islam fue la religión que más creció; y las personas sin afiliación religiosa aumentaron pese a tener una desventaja demográfica.
La presa de las Tres Gargantas no inclinó la Tierra de forma dramática ni cambió nuestra vida cotidiana, pero sí produjo un efecto físico medible. Según cálculos del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, la enorme masa de agua almacenada en su embalse podría alargar el día en 0,06 microsegundos y desplazar la posición del polo unos dos centímetros. Una cifra minúscula, sí, pero también una señal poderosa del alcance de la ingeniería humana.