Antes de convertirse en uno de los rostros más reconocibles de Hollywood gracias a Juego de Tronos, Pascal ya era un lector voraz. Sin embargo, hubo una obra que marcó un antes y un después en su relación con la literatura: Crimen y castigo, de Fiódor Dostoyevski.
Una confesión que sigue resonando
La revelación llegó hace más de una década, durante un AMA en Reddit. Preguntado por sus libros favoritos, Pascal no dudó. Señaló a Crimen y castigo como una de las mejores experiencias lectoras de su vida. No lo hizo desde la pose intelectual, sino desde el impacto personal: una novela que lo obligó a detenerse, a pensar y a mirar la condición humana desde un lugar distinto.
Y no es casual. La obra de Dostoyevski funciona como un verdadero thriller psicológico avant la lettre. A través de Rodión Raskólnikov, un estudiante sumido en la pobreza, el autor plantea una pregunta incómoda: ¿puede un crimen justificarse moralmente si se cree cometido por un bien superior?

Culpa, moral y redención
Publicada tras el regreso de Dostoyevski de su exilio en Siberia, Crimen y castigo explora la culpa, el castigo interior y la posibilidad del perdón con una profundidad que sigue resultando perturbadora. La novela no busca respuestas sencillas. Al contrario, arrastra al lector por los dilemas morales de su protagonista, obligándolo a convivir con su conciencia fragmentada.
Por eso sigue siendo una obra influyente, estudiada y recomendada generación tras generación. Junto a títulos como Los hermanos Karamázov o Noches blancas, consolidó a Dostoyevski como uno de los grandes nombres de la literatura rusa, al nivel de Tolstói.

Un lector ecléctico y apasionado
Crimen y castigo no es el único libro que Pascal ha reivindicado públicamente. En aquella misma conversación recordó lecturas que lo acompañaron desde niño, como La colina de Watership, y confesó su admiración por Cien años de soledad, Jane Eyre y la obra de J. D. Salinger. “Me encanta leer”, dijo sin rodeos, dejando claro que su vínculo con los libros es tan genuino como constante.
Mientras su carrera cinematográfica sigue creciendo, Pascal demuestra que, más allá de los focos, hay novelas que permanecen como refugio y punto de inflexión. Algunas historias, como Crimen y castigo, no solo se leen: se atraviesan.
Fuente: SensaCine.