La semaglutida, ingrediente activo en las populares drogas Ozempic y Wegovy, podría ayudar a algunas personas que tienen problemas con el abuso de opioides. Un nuevo estudio de esta semana halló un vínculo entre la semaglutida y la reducción del riesgo de sobredosis en personas diagnosticadas con desorden por uso de opioides.
Aunque la semaglutida ha captado por derecho gran atención por su efectividad para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad, los investigadores también empezaron a observar que, al igual que las drogas similares, pueden tener otros beneficios. Los científicos de la Universidad Case Western Reserve se han interesado especialmente en estudiar si estas drogas pueden reducir las ansias de consumir sustancias potencialmente adictivas como los opioides.
Analizaron los registros de salud de 33.000 pacientes diagnosticados con desorden por uso de opioides y diabetes tipo 2. Compararon los resultados relacionados con opioides en personas a las que se les prescribió semaglutida (aprobada inicialmente para la diabetes con el nombre Ozempic en 2018) y los compararon con personas a las que se les prescribieron otros medicamentos antidiabéticos. Los que se trataban con semaglutida tenían hasta 68% menos probabilidades (según la droga de comparación) de verse afectados por sobredosis a lo largo del año siguiente, en comparación con quienes se trataban con otros medicamentos.
Valor terapéutico
“La semaglutida se asoció con el riesgo reducido de sobredosis de opioides en pacientes con comorbilidad de DT2 y DUO, lo que sugiere su potencial valora terapéutico para prevenir sobredosis”, escribieron los investigadores en el estudio que publicaron el miércoles en JAMA Network Open.
El estudio de los investigadores buscaba emular un ensayo randomizado pero estos datos por sí solos no pueden usarse para demostrar que la semaglutida y las drogas similares puedan tratar la adicción. Dicho esto, se trata de la más reciente evidencia que señala en esa dirección. En julio los investigadores publicaron un estudio en que se halló una relación similar entre la reducción de las ansias de nicotina y el uso de la semaglutida, y otros científicos presentaron los primeros datos respecto de que la droga puede ayudar a reducir el abuso de alcohol. La semaglutida imita a la hormona GLP-1, y hay estudios que también sugieren que los receptores de GLP-1 en el cerebro contribuyen a regular nuestra respuesta ante estímulos adictivos como las drogas. No se sabe con certeza cómo es este proceso, pero brinda una explicación posible de por qué la medicación de GLP-1 atempera las ansias de consumir sustancias perjudiciales.
Existen los tratamientos efectivos para el desorden por uso de opioides, pero solo un cuarto de los pacientes elegibles aceptan tratarse, por razones diferentes como el concepto equivocado que tienen tanto los pacientes como los médicos. La crisis de sobredosis ha empeorado continuamente a lo largo de los años, y al año mueren más de 100.000 estadounidenses por sobredosis de opioides.