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Por alertas de seguridad, SpaceX cancela intento de captura del propulsor en pleno vuelo

Starship despegó para su sexto vuelo de prueba el martes, pero su propulsor Super Heavy terminó en el océano en lugar de ser atrapado por las gigantescas "palillos" de SpaceX.

Poco después del lanzamiento del cohete Starship, SpaceX decidió no intentar la captura del propulsor, dejando que la primera etapa del cohete cayera al océano. Aunque no era el resultado ideal, los datos recopilados durante el vuelo serán cruciales para futuros intentos.

Starship despegó el martes a las 5 p.m. ET desde las instalaciones de SpaceX en Boca Chica, Texas, para su sexto vuelo integrado de prueba. El lanzamiento suborbital incluía el plan de atrapar el propulsor Super Heavy con la torre Mechazilla tras la reentrada, pero SpaceX descartó el intento aproximadamente cuatro minutos después del despegue.

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© C&J Images

“Muchas cosas deben salir bien para que eso funcione”, explicó un portavoz de SpaceX durante la transmisión en vivo. En su lugar, el propulsor realizó un “aterrizaje suave y mojado” en la costa de Texas, ya que no se cumplieron todos los criterios necesarios para la captura. Según SpaceX, la decisión de cancelar el intento se basó en preocupaciones de seguridad para el equipo, el público y la plataforma de lanzamiento.

El propulsor aún ofreció un espectáculo visual al desacelerar su descenso hacia el agua, encendiendo 13 de sus motores antes de reducirse a tres justo antes de tocar la superficie. El propulsor se sumergió en el océano unos siete minutos después del lanzamiento.

El vuelo de prueba logró otros hitos importantes. Por primera vez, uno de los seis motores Raptor de Starship se reencendió en el espacio, y el cohete transportó su primera carga útil: un peluche en forma de plátano que sirvió como indicador de gravedad cero. La etapa superior del Starship también sobrevivió a la reentrada y realizó un aterrizaje suave controlado en el Océano Índico a las 6:05 p.m. ET.

En vuelos anteriores, SpaceX ya había dado pasos importantes. En octubre, Starship realizó su quinto vuelo de prueba, donde por primera vez el Super Heavy aterrizó suavemente cerca de la torre y fue atrapado por los brazos mecánicos de Mechazilla.

Cada vuelo de prueba de Starship ha mostrado mejoras significativas. El primer lanzamiento en abril de 2023 terminó en un giro fatal que obligó a los controladores a emitir una orden de autodestrucción antes del cuarto minuto. El segundo vuelo, en noviembre de 2023, resultó en la destrucción en vuelo de ambas etapas, pero marcó avances respecto al inicial. En marzo, durante el tercer vuelo, Starship logró una separación de etapas exitosa, una quema completa de motores de la segunda etapa y varias pruebas para la NASA y Starlink. En junio, el cuarto vuelo superó nuevos desafíos al sobrevivir a la máxima presión aerodinámica y al calor extremo durante la reentrada.

SpaceX tiene la intención de recuperar y reutilizar tanto el propulsor como la etapa superior del Starship. Elon Musk, fundador y CEO de la empresa, expresó recientemente su objetivo de capturar la etapa superior con Mechazilla para principios de 2024. Musk también planea aumentar la frecuencia de los lanzamientos de Starship, con una meta de 25 lanzamientos para 2025.

El sexto vuelo de prueba contó con un invitado especial: el presidente electo Donald Trump, quien asistió al lanzamiento en Texas junto a su “nuevo amigo” Musk. Su creciente relación podría facilitar el camino para que SpaceX alcance sus ambiciosas metas en los próximos años.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

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