Las ultimas noticias en tecnología, ciencia y cultura digital.

Por qué abandonar la FuelBand podría ser una buena idea para Nike

Nike tira la toalla en el mercado de wearables. Eso es, al menos, lo que aseguran fuentes externas a la compañía que aún no han sido confirmadas o negadas oficialmente. Según estos indicios, el fabricante deportivo cancela el proyecto de Nike + Fuelband, y cierra su división de hardware para centrarse tan solo en el software. Mientras esperamos confirmación, lo único cierto es que a Nike le sobran motivos para hacer este movimiento.

Según lo que fuentes anónimas cercanas a la compañía han informado a CNet, el fabricante de equipamiento deportivo habría despedido a 55 personas del equipo de 70 que trabajaba en el departamento de hardware. Esto significa que no habrá nueva versión de la Fuelband a finales de este año, como se prometía.

Advertisement

Aún sin haber negado el cierre de su división de Hardware, en Nike aseguran que seguirán vendiendo y dando soporte a los actuales modelos de Fuelband. Sin embargo, el futuro de esta pulsera se antoja bastante incierto, y no sería de extrañar que termine, casi con toda probabilidad, cuando termine el stock existente, o poco después.

Los que ya tengan una Fuelband al menos tienen el consuelo de que seguirán recibiendo soporte de software. Si tomamos los rumores como ciertos, Nike sí que va a mantener el desarrollo de aplicaciones deportivas.

Advertisement

Competencia creciente

Advertisement

Cuando Nike lanzó la Nike + Fuelband, en febrero de 2012, apenas había competencia en el mercado de wearables. Esa fue, en gran medida, la razón de su éxito. Ese panorama ha cambiado completamente. Cada vez hay más dispositivos compitiendo por este mercado, algunos de marcas con mucha experiencia en cuantificación deportiva, como Polar o Garmin, y otros de grandes fabricantes cuya estrategia es entrar como apisonadoras en los nuevos mercados. La llegada de Samsung o LG augura una competencia feroz por la muñeca del consumidor.

En Secret, la red social de rumores sobre compañías tecnológicas, hay usuarios que se expresan muy duramente contra los ejecutivos de Nike, a los que acusan de haberse dormido en los laureles, y de haber desperdiciado una oportunidad única de quedarse con una buena porción de este mercado. Lo cierto es que la Nike + Fuelband apenas ha cambiado en dos años, y su propuesta de gamificar el ejercicio no puede competir con dispositivos que, aún con sus errores, se toman la medición deportiva de una forma mucho más seria.

Advertisement

Con mala gestión o sin ella, y con poca o mucha visión de futuro, los ejecutivos de Nike han debido ponderar a qué iban a tener que enfrentarse, y han decidido dejar los chips a los que saben fabricarlos. La alternativa es intentar hacer lo mismo que ha hecho Google en el mercado smartwatch con su plataforma Android Wear: intentar colar su software en todos los dispositivos que puedan.

Un paso arriesgado

Advertisement

Si la maniobra se confirma, Nike se pasa al software. La decisión sirve para reducir la estructura de costes, pero deja a la compañía con varios problemas. El primero es que Nike no es una compañía de software, y lo único con lo que cuentan en las tiendas de aplicaciones es con el prestigio que les pueda dar su nombre a nivel deportivo.

En Android o iOS ya existen aplicaciones deportivas muy eficientes y completas como Runtastic, Runkeeper o Endomondo, por poner solo tres ejemplos. Si Nike quiere competir con ellas va a tener que ponerse mucho las pilas. Una aplicación que calcula el ejercicio en algo tan absurdo como Fuel Points no parece el mejor punto de partida para ponerse serio en cuantificación deportiva.

Advertisement

Incluso aunque consiga desarrollar una aplicación seria, o comprar un estudio que se la haga, ¿qué es lo que obtendría con ello? Para un fabricante de equipamiento deportivo, los ingresos que pueda obtener de una tienda de aplicaciones son poca cosa. El mayor beneficio a primera vista es el hacer posicionamiento de marca en medios digitales. Nike necesita algo más que les diferencie de los fabricantes que solo ofrecen una aplicación. Nike necesita que alguien le deje meter su software en un dispositivo.

¿Está Apple detrás de esta decisión?

Advertisement

Llevamos meses escuchando que Apple prepara su propio cuantificador personal para este año. Filtraciones como la de la aplicación Healthbook parecen avalar esta tesis. ¿Es Apple una de las razones para que Nike salte del barco de los Wearables?

No es la primera vez que Apple y Nike colaboran en un producto. Ya lo hicieron (y lo siguen haciendo) en Nike + iPod, el pequeño podómetro que se instala en zapatillas de la compañía, y mide los pasos con ayuda de una aplicación para iPod.

Advertisement

La duda aquí es que, si Apple lanza una pulsera cuantificadora, ya no necesita un podómetro. En el mejor de los casos, la maniobra de Nike podría consistir en hacer su accesorio compatible con Healthbook. Tampoco hay que descartar que ambas compañías lleguen a un acuerdo simplemente a nivel comercial para compartir redes de comercialización o vender algún tipo de paquete conjunto de productos.

Lo único claro es que nuestras muñecas no tienen sitio para tanto reloj y tanta pulsera cuantificadora. Sea por errores propios en su gestión, o porque ya ve lo que se avecina, la decisión de Nike tiene bastante lógica. Habrá que estar atentos los próximos meses a ver si efectivamente vemos un acuerdo entre Apple y Nike, incluso con un accesorio o dispositivo desarrollado a medias. Si no es así, será interesante ver cuál es la estrategia del fabricante deportivo para convencernos de hacer un hueco a su software en nuestros terminales.

Share This Story