Foto: CameliaTWU / Flickr, bajo licencia Creative Commons.

En estas fechas la casa no solo se llena de regalos y de comida. También se llena de cajas de cartón. Si tienes un gato en casa, no tires todas las cajas. Deja una de las más grandes para tu amigo felino. No solo se lo pasará en grande. Es que son buenas para su salud mental.

La obsesión de los gatos por meterse en espacios angostos la puede atestiguar cualquiera que viva con uno de estos animales en casa. En el ranking de lugares en los que meterse, las cajas de cartón están en lo más alto de las preferencias felinas pero ¿por qué? Un estudio de 2015 especula con dos razones. La primera es que los espacios pequeños les hacen sentirse seguros y protegidos, quizá porque les recuerda de alguna manera al vientre materno, pero más probablemente porque en ese espacio se sienten menos vulnerables al controlar mejor el único punto de entrada, como si fuera una especie de madriguera.

Una segunda razón apuntada en este estudio es que el cartón corrugado es un excelente aislante. Pasar largos ratos dentro de la caja les ayuda a mantener su temperatura corporal a niveles confortables.

Abigail Tucker autora del libro The Lion In the Living Room añade una tercera razón. Los gatos son depredadores y se aburren cuando se les confina en espacios pequeños como el de un apartamento. Proporcionarles una caja sirve para reactivar sus instintos de caza y de tender emboscadas. Esa es la razón también por la que nuestros queridos felinos tienen las pupilas dilatadas y reaccionan con agresividad cuando acercamos algo a la caja. Simplemente están disfrutando de una buena cacería y quizá, imaginando que aún acechan entre las hierbas altas del Serengueti. [vía Phys.org y Tech Insider]