Imagen: SpaceX

Si las agencias espaciales no espabilan, el primer edificio que el ser humano construya sobre la superficie de Marte será obra de SpaceX. Todo indica que, además, será algo muy parecido a una gasolinera espacial. Es uno de los nuevos detalles que Elon Musk ha avanzado sobre sus planes para colonizar Marte.

Musk ha publicado un nuevo estudio titulado: Haciendo la vida multiplanetaria en el que ofrece muchos más detalles sobre su ambicioso plan para colonizar Marte. El informe sigue los pasos del plan general esbozado durante el Congreso Internacional de Astronáutica (IAC) que tuvo lugar en Adelaida el pasado mes de septiembre.

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Musk profudiza en sus planes para el planeta rojo entrando por primera vez en detalles técnicos y dando algunos datos sobre los pasos concretos que la compañía está dando para hacer realidad esa primera misión no tripulada en 2022 seguida de una tripulada en 2024. El propio Musk puntualiza que los plazos son tentativos. Siempre puede haber problemas que retrasen la fecha.

Generar metano a partir de la atmósfera

Cuando decíamos que el primer edificio sería una gasolinera no era una manera de hablar. La primera misión no tripulada depositará en Marte un equipo autónomo alimentado por energía solar cuyo objetivo es cosechar el agua y el dióxido de carbono de la atmósfera marciana y convertirlo en metano. El objetivo es crear una planta de reabastecimiento para los Big Falcon Rocket (BFR) que salgan de Marte con destino a la Tierra.

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Foto: SpaceX

Nuevo depósito de combustible

Ese combustible necesita oxígeno, y SpaceX está ya haciendo pruebas de impacto y resistencia en un espectacular depósito de 1.200 toneladas de oxígeno líquido. Sus paredes están realizadas en un nuevo tipo de malla de fibra de carbono y si todo va bien, será uno de los componentes críticos del BFR.

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Foto: SpaceX

Motor y aterrizaje

SpaceX ha logrado ya catorce aterrizajes perfectos de módulos de su Falcon 9, pero Musk quiere más precisión. La atmósfera marciana es tenue, y aterrizar allí con suavidad será un proceso crítico del que dependen todos los demás factores. Eso por no mencionar su plan de hacer vuelos comerciales con el BFR. El objetivo de SpaceX es lograr la misma fiabilidad en aterrizajes que la de un avión comercial.

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También ultiman los preparativos de su nuevo motor Raptor, el más potente en relación peso-empuje que se ha hecho jamas.

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Reabastecimiento en órbita

Otro de los elementos cruciales para la misión a Marte es la necesidad de reabastecerse de combustible en órbita. En Marte, el abastecimiento tendrá lugar en superficie, pero en la Tierra la manera óptima es hacerlo en órbita. Eso permitiría dejar el BFR siempre en órbita y reducir los costes de una manera brutal. SpaceX tiene ya experiencia en realizar acoplamientos con otros objetos en el espacio. No en vano su cápsula dragón viaja cada poco a la Estación Espacial Internacional, pero hay que trabajar más en ello. Musk quiere que el sistema sea automático y que pueda operar con un alto número de reabastecimientos.

Imagen: SpaceX

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Financiación

Aparte de los vuelos comerciales a bordo del BFR, Musk no deja de llamar la atención sobre un detalle: el BFR es tan descomunal que podrá poner cargas realmente pesadas en órbita en un solo viaje. Nueve metros de diámetro dan para poner en órbita telescopios espaciales mucho más potentes que el Hubble de una sola pieza, sin tener que añadir mecanismos de despliegue. Con esos mecanismos, las posibilidades son increibles.

El informe publicado por Musk puede leerse completo aquí. Ofrece muchos más detalles técnicos sobre el plan para colonizar Marte. Queda mucho por hacer, pero si algo está claro es que el fundador de SpaceX va totalmente en serio. [vía Business Insider]