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Ciencia

¿Qué tan sedientos de sangre eran los vikingos? Un nuevo estudio parece derribar lo que suponíamos

Un nuevo estudio sugiere que las sociedades vikingas de Dinamarca eran mucho menos violentas que sus contrapartes de Noruega. La centralización política tenía un rol clave.
Por Adam Kovac Traducido por

Tiempo de lectura 2 minutos

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Lamentablemente para quienes consideran que The Northman (2022) no ha sido valorada como debía, la vida vikinga sangrienta que presentaba tal vez no refleje la realidad, incluso sin los elementos sobrenaturales. Las reliquias que examinaron los antropólogos revelan que los vikingos de lo que hoy es Dinamarca eran más pacíficos que los de Noruega, que tenían menos armas y las usaban con menor frecuencia que sus vecinos del sur. 

Un nuevo estudio que publicó el Journal of Anthropological Archaeology combinó los análisis de restos esqueléticos humanos y armas antiguas, además de lecturas de antiguas runas para examinar en qué se diferenciaban las sociedades vikingas ubicadas en esos dos lugares. Encontraron que los daneses no solo eran menos propensos a la violencia sino que su estructura de autoridad era más centralizada, y que ambas características podían tener relación. 

Sangrientos saqueos

Aunque a menudo se representa a los vikingos como sangrientos saqueadores adictos a las matanzas, la verdad sobre el rol de la violencia en su sociedad es más compleja que eso. Algunos historiadores sugieren que los vikingos no eran más violentos que otras sociedades contemporáneas. Y si eso es verdad, los autores del estudio señalan que la violencia formaba parte de la cultura vikinga de todos modos, algo que vemos en su relato del origen del mundo, centrado en torno al asesinato y descuartizamiento de un gigante. Cualquiera que haya visto la mejor película de Thor sabrá que la visión vikinga del fin del mundo era igualmente cruenta, con una batalla final llamada Ragnarök. La poesía y las creencias religiosas de los vikingos también eran sangrientas. 

Pero las espadas de la era de los vikingos no son hallazgos tan frecuentes en Dinamarca. El promedio es de una espada de fines de la Edad de Hierro por cada 547 km cuadrados. En comparación, en la región que rodea a la ciudad de Stavanger en Noruega, se ha hallado una espada por cada 32,7 km cuadrados. También son más probables las señales de heridas anteriores a la muerte en los esqueletos noruegos. De los 30 noruegos examinados, 18 mostraban señales de lesiones. Seis de los esqueletos daneses mostraban señales de lesiones, aunque claramente databan del momento de su muerte; cuatro de los 82 esqueletos examinados habían sido decapitados y una más, ahorcado. Pero ninguno de los noruegos había perdido la cabeza (la muestra era de solo 18 esqueletos). 

La violencia no era la única diferencia. Los vikingos noruegos tal vez se organizaban socialmente en torno al poder de unos sobre otros, en tanto que los daneses tenían una autorizad central, con una vida cotidiana civil y social menos basada en el poder. 

También entre las tribus de los Andes los cuerpos humanos evidencian más traumas en áreas con menor centralización política.

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