El cierre de Rec Room marca el final de uno de los proyectos más ambiciosos dentro del mundo de la realidad virtual. Durante años, fue un espacio donde millones de jugadores crearon, compartieron y socializaron, pero la combinación de altos costes y un mercado cambiante terminó llevando a la plataforma a su límite.
El final de un proyecto que parecía imparable
Durante una década, Rec Room se consolidó como uno de los referentes del contenido generado por usuarios dentro del gaming y la realidad virtual. Con más de 150 millones de jugadores y millones de experiencias creadas por la comunidad, el proyecto parecía tener todo para mantenerse a largo plazo.
Sin embargo, detrás de esas cifras existía una realidad más compleja. Mantener servidores, infraestructura y desarrollo en un entorno como el de la VR implica costes elevados, y en un contexto donde el mercado perdió impulso, sostener ese modelo se volvió cada vez más difícil.
La decisión final fue clara. Cerrar.
Can't believe Rec Room is shutting down on June 1st. "Despite the popularity, we never quite figured out how to make Rec Room a sustainably profitable business. Our costs always ended up overwhelming the revenue we brought in" pic.twitter.com/3I74eBkXBq
— Nathie (@NathieVR) March 30, 2026
Un cierre progresivo para la comunidad
Lejos de un apagón inmediato, el equipo optó por un proceso escalonado que permite a los usuarios despedirse y recuperar parte de su contenido. Desde finales de marzo ya no es posible crear nuevas cuentas ni acceder a ciertos servicios, y en las semanas siguientes se irán desactivando funciones clave como la compra de moneda virtual o la monetización para creadores.
El cierre definitivo llegará el 1 de junio de 2026, cuando los servidores se apaguen por completo y el acceso a la plataforma deje de estar disponible.
Este enfoque busca algo importante. Dar tiempo.
Guardar lo que queda
Uno de los aspectos más valorados de Rec Room era su carácter social y creativo, por lo que el estudio habilitó herramientas para que los jugadores puedan conservar parte de su experiencia. Desde fotografías hasta estadísticas del avatar, los usuarios podrán descargar recuerdos antes del cierre.
En el caso de los creadores, también existe la posibilidad de exportar datos de sus salas, permitiendo intentar reconstruir esos espacios en otras plataformas o motores como Unity.
No es lo mismo. Pero evita que todo desaparezca.
Un reflejo del momento que vive la VR
El cierre de Rec Room no es un caso aislado, sino parte de un contexto más amplio. La realidad virtual, que durante años fue presentada como el futuro inmediato del entretenimiento, atraviesa un momento de reajuste donde muchos proyectos no lograron sostener sus modelos de negocio.
Rec Room will shut down on June 1st after 10 years of operation (2016-2026). pic.twitter.com/4M2lDxvHup
— ToonHive (@ToonHive) March 31, 2026
Un legado que podría continuar
Aunque la plataforma desaparezca, su tecnología y parte de su equipo podrían tener continuidad. Reportes indican que Snap Inc. habría incorporado talento y activos vinculados al proyecto para su división de hardware XR.
Esto abre una posibilidad. Que Rec Room no desaparezca del todo. Sino que evolucione.
El cierre de una etapa
Más allá de los números, Rec Room fue durante años un espacio donde millones de personas se encontraron, crearon y compartieron experiencias. Su cierre no solo representa la caída de una plataforma, sino también el final de una forma de entender el metaverso.
Y deja una sensación clara. Que incluso los mundos virtuales más grandes pueden desaparecer. Cuando sostenerlos deja de ser posible.