Saltar al contenido
Ciencia

Reducir los ultraprocesados podría mejorar los síntomas de depresión, según un estudio piloto

Un pequeño ensayo realizado con personas con depresión encontró mejoras en varios indicadores de ánimo después de reducir drásticamente el consumo de alimentos ultraprocesados. Los resultados son prometedores, pero el estudio solo incluyó a 20 participantes y todavía no permite establecer una relación causal definitiva.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Los alimentos ultraprocesados llevan años bajo la lupa por su relación con problemas metabólicos y cardiovasculares. Ahora, un estudio piloto publicado en JAMA Psychiatry sugiere que también podrían influir en la salud mental.

La investigación, liderada por científicos de la Universidad de California en San Francisco, analizó qué ocurría cuando personas con depresión reducían de forma notable su consumo habitual de productos ultraprocesados.

El resultado fue llamativo: durante la fase de dieta baja en ultraprocesados, los participantes mostraron mejoras de moderadas a grandes en tres medidas distintas de depresión, mientras que los síntomas de ansiedad también disminuyeron, aunque de forma más modesta.

Un estudio pequeño, pero con un diseño interesante

El trabajo incluyó a solo 20 participantes, con una edad media de 44 años. El 70 % eran mujeres y todos tenían un índice de masa corporal elevado y al menos una alteración metabólica, como hipertensión, diabetes o colesterol LDL alto. Catorce de ellos también presentaban ansiedad.

Los investigadores utilizaron un diseño cruzado.

Durante cuatro semanas, uno de los grupos mantuvo su alimentación habitual, mientras que el otro redujo los ultraprocesados. Después, ambos intercambiaron las dietas.

Durante la fase de intervención, los participantes disminuyeron su ingesta de alimentos ultraprocesados en más de un 85 %.

Esto permitió comparar a las mismas personas bajo dos patrones alimentarios diferentes.

Reducir los ultraprocesados podría mejorar los síntomas de depresión, según un estudio piloto
© Magnific

Los síntomas de depresión mejoraron

Cuando los participantes consumieron menos ultraprocesados, sus puntuaciones en tres escalas de depresión fueron menores que durante la dieta habitual.

También se observaron mejoras en los niveles de ansiedad.

Aun así, los propios autores presentan el trabajo como un ensayo piloto, diseñado principalmente para comprobar si este tipo de intervención era viable y aceptable antes de realizar estudios de mayor tamaño.

Por eso, los resultados no significan que eliminar los ultraprocesados pueda considerarse un tratamiento contra la depresión.

El intestino podría formar parte de la explicación

Una de las hipótesis que manejan los investigadores tiene que ver con el llamado eje intestino-cerebro.

Determinados componentes presentes en algunos ultraprocesados podrían alterar la microbiota o la barrera intestinal y favorecer procesos inflamatorios de bajo grado. Esa inflamación podría, a su vez, influir sobre mecanismos relacionados con el estado de ánimo.

Sin embargo, esta explicación todavía no está demostrada.

El propio artículo reconoce que existen mecanismos biológicamente plausibles que podrían conectar los ultraprocesados con la depresión, pero señala que no se ha establecido todavía un vínculo mecanístico directo.

Los resultados tienen varias limitaciones

El tamaño de la muestra es probablemente la principal.

Veinte personas son demasiado pocas para extrapolar los resultados a toda la población con depresión.

Además, el estudio no fue ciego y la cantidad de ultraprocesados consumidos se determinó mediante información proporcionada por los propios participantes, sin una medida objetiva independiente. Los investigadores consideran necesarios ensayos mayores, idealmente con mejores herramientas de medición y diseños más robustos.

También resulta difícil saber qué produjo exactamente las mejoras.

Reducir ultraprocesados suele implicar aumentar el consumo de otros alimentos potencialmente beneficiosos, por lo que no está claro si el efecto procede de retirar esos productos, de mejorar globalmente la dieta o de una combinación de ambas cosas.

Una pista prometedora, no una receta contra la depresión

Estudios observacionales anteriores ya habían encontrado una asociación entre un consumo elevado de ultraprocesados y un mayor riesgo de depresión. Este nuevo trabajo aporta algo diferente: observar qué ocurre cuando las mismas personas modifican activamente su dieta.

Pero todavía es pronto para convertir esa asociación en una recomendación terapéutica específica.

Por ahora, la principal conclusión es más prudente: reducir de forma drástica los ultraprocesados fue posible en este pequeño grupo y coincidió con una mejora de sus síntomas depresivos.

La siguiente pregunta será comprobar si el efecto se mantiene cuando el experimento se repita con cientos o miles de personas.

 

 

Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.

Compartir esta historia

Artículos relacionados