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Ciencia

Resultaron no ser tan supermasivos los primeros agujeros negros supermasivos

Los astrónomos pudieron ver más allá de la enceguecedora luz de un cuásar y hallaron que el agujero negro supermasivo es mucho más pequeño de lo que indicaba la teoría.
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 2 minutos

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Hay un agujero negro supermasivo en el centro de cada galaxia. Un nuevo hallazgo no contradice esta observación, aunque sí sugiere que hemos estado sobreestimando la envergadura de estos agujeros negros.

Usando el Muy Grande Telescopio (VLT, en inglés) ubicado en Chile, los astrofísicos hallaron evidencia de que el agujero negro de una galaxia en su infancia era diez veces más pequeño de lo que predecían los modelos teóricos. Si en otras galaxias encuentran algo similar, eso significaría que somos más ciegos a la dinámica de los inicios del universo de lo que pensábamos. El trabajo que se publicará en Astronomy and Astrophysics hoy está disponible en el servidor pre-impresión arXiv.

“Durante años nos preguntamos cómo es posible que descubrimos estos agujeros negros supermasivos y maduros en galaxias que son muy jóvenes, poco después del Big Bang”, dijo Seb Hoenig, coautor del trabajo y astrónomo de la Universidad de Southampton, en declaraciones. “Nuestros resultados sugieren que los métodos que usábamos para calcular el peso de estos agujeros negros no funcionan de manera confiable en el estudio de los inicios del universo”.

Un velo gaseoso

Para este trabajo los investigadores entrenaron al VLT para observar un cuásar extremadamente luminoso y distante que probablemente se formó en los inicios del universo. Los recientes avances tecnológicos permitieron que obtuviesen una imagen muy clara de cómo la atracción de la gravedad del agujero negro daba forma a la materia cercana.

Los investigadores se sorprendieron ante la cantidad de gas grueso y povoriento que gira en espiral en torno al agujero negro, que tragaba el gas en proporciones asombrosas. Simultáneamente, eso creaba una eyección extrema de gas desde el agujero negro, indica el trabajo. De hecho, aproximadamente el 80% del gas que rodeaba al agujero negro estaba saliendo, y no entrando, según el coautor de trabajo Taro Shimizu, astrofísico del Instituo Max Planck de Física Extraterrestre, de Alemania, en un comunicado.

Para el observador no in formado, eso haría que el agujero negro se viera más grande de lo que lo es en realidad, dijo Hoenig. “Pensemos en un secador de cabello a máxima potencia y la radiación intensa que lo rodea: sopla lejos todo lo que se le acerque”.

Un escrutinio en mayor profundidad reveló a partir de llos datos que ese agujero negro supermasivo tenía unas 800 millones de veces la masa de nuestro sol. Es gigante, sí, pero 10 veces más pequeño que lo que predecían las teorías.

El universo primitivo es elusivo

La astronomía ha logrado grandes avances para entender la dinámica de nuestro universo, pero sigue habiendo muchas preguntas sin respuesta, y muchas de ellas son sobre el estado de los inicios de nuestro universo.

Las implicaciones del nuevo hallazgo son una pieza del rompecabezas y nos recuerdan lo mucho que todavía no sabemos.

“Si nuestros hallazgos son de lo típicamente general, eso significa que las masas d ellos agujeros negros del universo primitivo han sido siempre cálculos exagerados y eso podría llevarnos a reevaluar nuestros modelos de evolución cósmica”, dijo Hoenig.

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