Rikki.io: veredicto y conclusiones

Cómo apuntaba al comienzo de este artículo, la simplicidad de Rikki.io es su mayor atractivo. El proceso de configuración es un poco engorroso, pero una vez lo dejas funcionando, usarlo es una auténtica gozada. En mis pruebas (realizadas todas en Alemania) no he encontrado ninguna tienda que rechazara el anillo. Eso sí, cuenta con que muchas personas se te van a quedar mirando al pagar con cara de: -¡Espera! ¿Qué acaba de pasar?-.
El anillo Rikki.io es fantástico en escenarios en los que no quieres llevar la cartera encima, como cuando sales a hacer ejercicio, en la playa, o dando un paseo mientras haces turismo en otra ciudad. Probablemente lo más parecido a tener un anillo mágico que vas a experimentar. Eso sí, la magia depende de lo que aguante tu cuenta corriente.