¿Cómo le operas la pierna a un rinoceronte blanco? Bueno… con mucho cuidado.
Eso le sucedió a Amara, una rinoceronte de dos años que vive en un zoológico inglés y se fracturó la pata, requiriendo una operación sin precedentes. Es la segunda noticia buena sobre rinocerontes de esta semana, después de que se vio a un recién nacido rinoceronte de Java, la especie en mayora peligro de extinción en todo el mundo.
Los guardianes del Knowsley Safari notaron que Amara estaba renga hace un tiempo. Según una declaración de la Universidad de Liverpool anunciando el éxito de la operación, Amara es conocida por “jugar a lo bruto” con los otros rinocerontes, conducta que es típica en estos animales aunque no se sabe con precisión cómo fue que se quebró la pata. Al principio se intentó tratar con analgésicos y reposo, pero al ver que no mejoraba, convocaron a especialistas veterinarios de la Universidad de Liverpool para que ayudaran con el diagnóstico. Los rayos X mostraron que Amara tenía fracturada la pata delantera derecha.
Según las declaraciones de la universidad era una situación sin precedentes, ya que no se han registrado casos de este tipo de lesiones en rinocerontes. Los veterinarios tampoco eran especialistas en rinocerontes, sino cirujanos de caballos. Decidieron operar.
La cirugía laparoscópica duró cinco horas, y requirió de 10 veterinarios: cirujanos y anestesistas, que seguramente se ganaron su paga ese día. Imagina cuánto tranquilizante hace falta para dormir a un rinoceronte, o qué podría suceder si despierta mientras lo operan. Las hembras de rinoceronte pueden llegar a pesar 1.700 kilogramos, aunque Amara con sus dos años pesa “solamente” 800 kilos.
Nunca antes se había hecho algo así
“La operación de Amara no se había hecho nunca antes”, dijo David Stack, conferencista principal en cirugía equina de la universidad. “Sabíamos que podríamos posicionar la cámara dentro de su articulación pero como era un procedimiento sin precedentes no sabíamos cuánto espacio tendríamos para operar, o cuánto podríamos ver del área afectada”.
El zoológico emitió un comunicado indicando que después de la cirugía, Amara llevará un yeso y la pusieron en su ambiente junto a su madre, Meru. También le dieron inyecciones de plasma enriquecido de su propia sangre, tratamiento que podrá ayudarla a recuperarse.
“No sabíamos si el yeso soportaría su peso, ni cómo se comportaría Amara teniendo su pata enyesada”, dijo Stack. “Esperábamos que lo aceptara y pudiera trasladarse, echarse, y volver a levantarse. Pero hay que esperar para ver cómo se comporta”.
Quitaron el yeso pasadas las 27 semanas. Y Amara se reunió con los demás rinocerontes. El personal del zoo sigue monitoreándola, y Amara parece estar bien. Los veterinarios señalaron que documentaron los procedimientos que utilizaron en caso de que surja una situación similar alguna vez. Como hay solo 18.000 rinocerontes blancos en el mundo, se espera que los futuros potenciales pacientes disfruten del éxito que tuvo Amara.